Sufriré de una vez y por todas, seguiré sufriendo.
De nosotros nació nuestra pasión de decirnos mentiras;
puede ser una aberración o una gran verdad.
No importa el sufrimiento, los latigazos al codo,
las incertidumbres son nuestros pesares. No mientas.
Anda y descansa la mentira, sueñan las cuentas.
Por una mentira sufrimos y amamos, somos tintas.
Sonaron las alarmas, callaron los duendes;
las luciérnagas alumbraron el camino a la desnudez.
Ser amigos, amantes, ser deseo de los deseos,
cuando más nos apretamos al pecho de los amantes...
Somos amantes por convicción, amantes por estupidez.
La palabra precisa, la mirada ingrata y la desobediencia,
el alma se torna incauta, los fantasmas van agonizando.
No importa la inmaculada prisión del átomo,
nuestras fuerzas de amar serán las del Don.
Será un sentimiento incómodo, inapropiado.
La vida va y viene, no se detiene, corroe la malicia,
y al fin se demuestra que todos somos frágiles...
Lázaro Vasallo
22/6/2020
Mundo Perdido
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Autor:
Lazaro (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 20 de agosto de 2026 a las 15:48
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 28
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, ElidethAbreu, Mauro Enrique Lopez Z., Salvador Santoyo Sánchez, Nelly Cevallos - Liora, RIVAS JOSE
- En colecciones: Mundo Perdido.

Offline)
Comentarios1
Gracias poeta Lázaro por traer al tema la fragilidad de la vida.
Me ha encantado.
Un fuerte abrazo.
Gracias, un placer que te haya gustado.
No me considero poeta, sino un hacedor de textos, con el único fin que gusten y sean agradable al paladar del corazón.
Gracias, un placer que te haya gustado.
No me considero poeta, sino un hacedor de textos, con el único fin que gusten y sean agradable al paladar del corazón.
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