Lázaro Vasallo

—Mentiras—

 

​Sufriré de una vez y por todas, seguiré sufriendo.
De nosotros nació nuestra pasión de decirnos mentiras;
puede ser una aberración o una gran verdad.

No importa el sufrimiento, los latigazos al codo,
las incertidumbres son nuestros pesares. No mientas.

Anda y descansa la mentira, sueñan las cuentas.
Por una mentira sufrimos y amamos, somos tintas.

​Sonaron las alarmas, callaron los duendes;
las luciérnagas alumbraron el camino a la desnudez.

Ser amigos, amantes, ser deseo de los deseos,
cuando más nos apretamos al pecho de los amantes...

Somos amantes por convicción, amantes por estupidez.
​La palabra precisa, la mirada ingrata y la desobediencia,
el alma se torna incauta, los fantasmas van agonizando.

No importa la inmaculada prisión del átomo,
nuestras fuerzas de amar serán las del Don.
Será un sentimiento incómodo, inapropiado.

La vida va y viene, no se detiene, corroe la malicia,
y al fin se demuestra que todos somos frágiles...

Lázaro Vasallo
22/6/2020
Mundo Perdido