El reparto de la cal

Antonio Portillo



 

​—Tú aprietas el nudo —dijo la cal—,

metes la fiebre en la raíz del hueso

y obligas al barro a levantarse,

a pedir agua,

a gastar las uñas contra la piedra.

​—Tú no inventas nada —respondió la sangre—:

solo esperas al borde del surco,

recoges lo que la lluvia desgasta

y llamas silencio

a lo que ya no tiene fuerza para arder.

​—No te confunda el hambre —insistió la cal—:

yo no empujo, nivelo.

Borro la arruga de la sábana,

devuelvo el hierro al óxido

y saco el frío del fondo de la tierra

para que la carne descanse de su forma.

​—Y sin embargo —dijo la sangre—,

mientras mides la sombra en la pared,

todavía tengo que abrirte la boca

para que respires.

Antonio Portillo Spinola ©

  • Autor: Spinoport (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 19 de agosto de 2026 a las 03:19
  • Comentario del autor sobre el poema: «El reparto de la cal» habla de esa frontera incierta entre la vida y su desgaste. La cal representa aquello que inmoviliza, borra y devuelve la materia a la tierra; la sangre, en cambio, encarna la resistencia de lo vivo. Entre ambas se establece un diálogo sobre el dolor, el tiempo y la permanencia. Y al final queda una certeza mínima, pero poderosa: mientras todavía haya aliento, la vida no ha dicho su última palabra.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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