LA HUELLA DE LA PLUMA GASTADA
Tu poesía es aburrida,
siempre escrita con la pluma gastada;
la misma tinta cansada,
la misma Musa convaleciente,
la misma palabra vestida de gala
para decir, nuevamente,
que la poesía es importante.
Caminas por el verso
con solemnidad de procesión,
mirando al cielo por si acaso
desciende alguna inspiración.
Pero nunca cambias de camino.
Dejas una línea recta
sobre la arena del poema,
sin curva, sin tropiezo,
sin pecado ni problema.
Y entre tus pisadas,
puntuales como soldados,
se leen dos letras misteriosas
que avanzan a tu lado:
I. A.
Izquierda.
Derecha.
Izquierda.
Derecha.
Y otra vez la Musa,
y otra vez la pluma,
y otra vez el verso,
y otra vez la espuma
de una palabra solemne
que se cree profunda
porque lleva una túnica.
Hablas de la poesía
como quien descubre el fuego,
y cada poema tuyo
enciende exactamente el mismo leño.
“¡Oh, poesía sublime!”
“¡Oh, Musa celestial!”
“¡Oh, verso inmortal!”
Y el lector, desde el fondo,
mira discretamente el reloj:
—¿Y el amor?
—Todavía no.
—¿El desamor?
—Tampoco.
—¿La rabia?
—Qué vulgaridad.
—¿La tristeza?
—Puede esperar.
—¿La vida?
—Primero debo escribir
un poema sobre escribir
un poema sobre la vida.
La Musa bosteza.
La pluma protesta.
El diccionario, agotado,
se declara en huelga.
Ya no quiere proporcionar
“eterno”,
“sagrado”,
“inmortal”,
“luz”,
“alma”
ni “inspiración”.
—¡Busque otras palabras! —grita—.
¡Tengo millones!
Pero el poeta no escucha.
Está demasiado ocupado
escribiendo sobre la poesía.
Y mientras escribe,
la arena continúa recibiendo
su interminable desfile:
izquierda, derecha;
izquierda, derecha;
izquierda, derecha…
La huella permanece intacta.
Ni una curva.
Ni un salto.
Ni una piedra en el camino.
Eso sí:
al final de la tarde
el poeta contempla orgulloso
su larga trayectoria literaria.
Mira hacia atrás.
Sonríe satisfecho.
—¡Cuánto he recorrido!
Y la arena, que no sabe mentir,
le responde con una carcajada:
—No has recorrido nada.
Solo has aprendido
a caminar en línea recta.
Izquierda.
Derecha.
I. A.
Y mañana, seguramente,
otra Musa inmortal
volverá a tocar tu puerta...
para inspirarte
el mismo poema.
-
Autor:
Wii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 19 de agosto de 2026 a las 01:51
- CategorÃa: Reflexión
- Lecturas: 1

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. RegÃstrate aquà o si ya estás registrad@, logueate aquÃ.