Desaprender a esperar
Esperándote mil días
sin verte ni pasar.
Pero por 100 primaveras
prometo esperar:
sé que no vas a tardar,
nuestro hilo a extender
no se da.
Te noto muy cerca
pero ¿quién sabe
dónde estarás?
Aunque he de admitir
que un día te vi,
te miré
y te observé.
Recé un padre nuestro
y loco de mí,
me fui.
Malherido y atacado,
el demonio me ha visitado.
Cansado de estar de pie
dejando la vida pasar.
Pero, ¿qué ente
me devolverá
todo el tiempo
perdido, ya gastado
neciamente mirándote
y pensándote?
Y un querubín exclamó
que nuestro invisible amor
se basa en el dolor;
que tus manos me arañan
y tus labios me ladran.
Te me elevas como un dios,
pero soy ateo y decido
que me alejo.
Convencido de haberlo
aceptado y no dolorido,
encerrado en un psiquiatra
y aunque digan que estoy mal,
saben que me da
completamente igual.
Aunque el tiempo vaya pasando
y yo ya lo haya aceptado,
sabes que unidos estamos
por si algún día quieres
que nos veamos.
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Autor:
soloale (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 18 de agosto de 2026 a las 14:10
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

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