Solo ale

Desaprender a esperar

Desaprender a esperar

Esperándote mil días

sin verte ni pasar.

 

Pero por 100 primaveras

prometo esperar:

sé que no vas a tardar,

nuestro hilo a extender

no se da.

Te noto muy cerca

pero ¿quién sabe

dónde estarás?

 

Aunque he de admitir

que un día te vi,

te miré

y te observé.

Recé un padre nuestro

y loco de mí,

me fui.

 

Malherido y atacado,

el demonio me ha visitado.

Cansado de estar de pie

dejando la vida pasar.

 

Pero, ¿qué ente

me devolverá

todo el tiempo

perdido, ya gastado

neciamente mirándote

y pensándote?

 

Y un querubín exclamó

que nuestro invisible amor

se basa en el dolor;

que tus manos me arañan

y tus labios me ladran.

Te me elevas como un dios,

pero soy ateo y decido

que me alejo.

 

Convencido de haberlo

aceptado y no dolorido,

encerrado en un psiquiatra

y aunque digan que estoy mal,

saben que me da

completamente igual.

 

Aunque el tiempo vaya pasando

y yo ya lo haya aceptado,

sabes que unidos estamos

por si algún día quieres

que nos veamos.