Lamentableme me reubico de un lugar a otro y no está a mi alcance contestar sus comentarios,debido a la falta de internet, en cuanto tenga oportunidad lo haré desde luego
Tres columnas: lo que fue, lo sentido y la verdad
Lo que apareció ante mis ojos
Vi llegar la luz entre sombras, vi el gesto, la palabra, el paso; vi lo que se mostró por fuera, lo que se dejó ver y abrazar.
Vi lo que el tiempo puso ante mí, lo que sucedió, lo que se mostró; hechos, formas, momentos, voces… todo lo que el mundo me enseñó.
Lo que sentí en el alma
Sentí algo más hondo y callado, algo que no se ve pero se siente; una calma, una luz, un latido que no estaba en lo que vi presente.
Y mientras miraba, algo nació dentro: emoción, certeza, ternura, temor; algo que no estaba en lo externo… vino de mí… y me llenó de calor.
Lo que al final concluí
Que lo que se ve es solo parte; lo real también se siente sin mirar. La verdad entera: lo visto y lo sentido… juntos, para poderla comprender y amar.
Que lo que aparece es solo el cuerpo; lo que se siente… es el alma y su voz. Y de ambos juntos… nace la sabiduría que me guía… y me hace mejor.
NOAH SUBIN
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Autor:
NOAH (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 17 de agosto de 2026 a las 00:04
- Comentario del autor sobre el poema: El poema se organiza en tres columnas claras: lo que se manifestó ante ti, lo que tu corazón percibió por dentro, y la conclusión que surge de unir ambas cosas. Lo externo te muestra el suceso; lo interno te revela su verdad profunda; y de ambos nace lo que de verdad aprendiste: que para comprender la vida entera, hay que mirar con los ojos… y también sentir con el alma.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1
- Usuarios favoritos de este poema: Noa Subin
- En colecciones: Mios.

Offline)
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