Tres columnas: lo que fue, lo sentido y la verdad
Lo que apareció ante mis ojos
Vi llegar la luz entre sombras, vi el gesto, la palabra, el paso; vi lo que se mostró por fuera, lo que se dejó ver y abrazar.
Vi lo que el tiempo puso ante mí, lo que sucedió, lo que se mostró; hechos, formas, momentos, voces… todo lo que el mundo me enseñó.
Lo que sentí en el alma
Sentí algo más hondo y callado, algo que no se ve pero se siente; una calma, una luz, un latido que no estaba en lo que vi presente.
Y mientras miraba, algo nació dentro: emoción, certeza, ternura, temor; algo que no estaba en lo externo… vino de mí… y me llenó de calor.
Lo que al final concluí
Que lo que se ve es solo parte; lo real también se siente sin mirar. La verdad entera: lo visto y lo sentido… juntos, para poderla comprender y amar.
Que lo que aparece es solo el cuerpo; lo que se siente… es el alma y su voz. Y de ambos juntos… nace la sabiduría que me guía… y me hace mejor.
NOAH SUBIN