EL VIAJE

Marìa Graciela Muñoz Vidal

 

En  el Departamento de Durazno ,se encuentra un pequeño pueblo llamado ”Cerro Chato”, allí viví todas  mis vacaciones escolares.

Ni bien terminaban los cursos, ya  estaban empacadas las  maletas y al otro día de madrugada salíamos con mi Madre y hermana  a “las vacaciones”.

Esa antenoche  nos acostábamos temprano, pues debíamos  ir de madrugada a la estación, para tomar el tren que nos dejaría alrededor del mediodía en nuestro anhelado destino. Les cuento .yo casi no dormía ,!tan grande era el estado ansioso de mi niñez implacable!

Traviesa a mas no poder como era, juguetona y alegre, solo deseaba llegar pronto a la casa de mi Tío Jacinto y jugar con mis primos Cristina y Pablo.

Salir así sin luz del día …envueltas en una noche casi amanecida que  nos  sustentaba en una suerte de fantasía alucinante ¡que bella estadía del alma ¡Llegar a la estación ,con sus gigantes columnas y arcos redondos ,estatuas ,andenes ,todo ¡grandísimo! Mi  pequeña  vida se  engalanaba de estas figuras cubiertas aún por las pálidas luces que comenzaban a dejarse ver…los vidrios de la boletería como espejos  me delataban ,mi rostro no podía expresar mayor alegría, aun sin reír, creo que esta irradiaba por todo mi Ser. Mamá sacaba los  boletos, gruesos  cartones celestes con letras y números negros  que luego los inspectores, a lo largo del trayecto iban mordiendo con sus tenacillas  indagadoras.

Nos sentábamos las tres  en un viejo banco a esperar “nuestro tren”…y al  fin pitando fuertemente  envuelto en un humo negruzco llegaba….las maletas previamente  revisadas y despachadas ya no están  ,solo el bolso de mano de Mamá que guardaba  el alimento de aquellas largas casi siete horas de travesía.

Al  subir y nos, siempre quedaba sola, pues los asientos eran de a dos  con una mesilla en medio, más no me preocupaba podía adoptar las más inimaginables posiciones…lo cual  me mantenía en    mi estado de alerta…

Pasaba entre los bancos un mozo que  boceaba” tortugas, medias lunas, empanadas, bizcochos…”                                                                                                                                                    

Entonces  un ligero sonido salía de mi vientre, como un rugido de pequeño  gato….era mi  delator pedido. Entonces  comenzaba el rito del bolso: paquetillos de papel de  estraza se comenzaban a abrir y los manjares maternales  se veían esplendidos. Buñuelos de acelga, albondiguillas de pollo torta de dulce membrillo….y por supuesto “leche entera de ordeñe” casi crema…..

El conductor  iba  entonando  el nombre de las diversas estaciones o pueblos de los que recuerdo solamente “Mansavillagra” ¡Que increíble  la selección  de la memoria ¡eran tantos lugares …!

Mis ojos devoraban el paisaje gaucho coronado de vallecitos, arroyos, y muchas  vacas y terneros que pastaban  alegres al paso del tren. Algún  jinete   que alzaba la mano ofrendo un saludo de  bienvenida  a estas sagradas  tierras Charrúas .Luego de horas interminables .Descender, retirar las maletas, que veiansé desordenadas por la revisión. El implacable sol del mediodía. La estación vieja…y EL venía hacia nosotros con los brazos abiertos  .para estrujarnos ,su sonrisa ¡tan blanca!  Su casi dos metros de indio mestizo…!al fin llegamos!.

 

 

  • Autor: Marìa Graciela Muñoz Vidal (Online Online)
  • Publicado: 16 de agosto de 2026 a las 12:43
  • Comentario del autor sobre el poema: Este es el primer relato de mis aventuras "campesinas" espero les agrade. En mi país las separaciones administrativas se llaman "departamentos " y "Durazno " es uno de los 19 que forman la República Oriental del Uruguay. Nombre continente de referencia geogràfica,es el país que esta al oriente del rio uruguay. Por eso mucha parte de nosotros nos autonominanos simplemente "orientales" como luce en nuestro himno patrio.
  • Categoría: Cuento
  • Lecturas: 2
  • Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.