“Cuando el espíritu se desvanece, aparece la forma”
Noches en que la ciudad parecía un cenicero
y él era el último cigarro encendido.
Los bares estaban llenos de nombres de hombres
que habían perdido algo
y de mujeres que sabían exactamente el qué.
Bebía para escuchar mejor su propio ruido
con aquella vieja puta que nunca le cobraba,
porque ella se creía que ya vivían juntos
en aquella cochambrosa cama deshecha con una sola ventana.
Había mujeres, sí. Mujeres de labios cansados,
mujeres de hombres cansados, mujeres muy maquilladas,
pero de piernas hermosas y ojos muy tristes;
mujeres que llegaban a las cuatro de la mañana
y se marchaban antes de que amaneciera
dejando en la cama un perfume penetrante, un silencio sordo
y otra pequeña derrota cobrada con un par de billetes.
El sexo era a veces amor, o eso se creían ellos,
¡Ilusos, oliendo alcohol! Con la corbata tan aflojada
como sus bolsillos rotos o dantescas almas;
y, otras veces, apenas dos desconocidos se buscaban
intentando no sentirse solos durante unas horas
en aquella ciudad que nunca dormía porque no sabia
que existía la noche para eso, no para perderse.
Y el fracaso… El fracaso estaba siempre allí, esperando,
sentado junto a ellos, bebiendo de su misma botella y vaso.
Pero, a veces, la luna regalaba un haz de luz y aparecía ella.
La poesía...
¡Quedaba la poesía!
Una hoja sucia. Una servilleta. Un cuaderno de apuntes,
una máquina vieja de escribir o un ordenador nuevo sin usar,
para un hombre sin demasiadas respuestas
para convertir todas sus heridas y fracasos en alguna victoria
en unas cuantas líneas que no oliesen a decepción o alcohol.
Aunque él sabía que le esperaba su rubia amante continua,
la cerveza, a la que le era noblemente infiel con vino y güisqui,
más de garrafón que de marca, aunque fuese mala.
Eso era todo; Beber. Perder. Desear. Volver a casa solo y escribir
en páginas níveas o sucias de tanta oscuridad con tinta gris.
Y levantarse al día siguiente con resaca y la absurda esperanza
de que todavía le quedaba algo por decir. Resistir. Beber. Fracasar y volver
a repetir aquel ciclo macabro de aroma a etanol y humo rancio,
pero, es que… Bukowski no escribió sobre la vida perfecta.
Escribió sobre la vida cuando se le cae el maquillaje
y solo quedan sus esperpentos, los antihéroes y los borrachos fracasados.
Y quizá por eso todavía lo leemos cuando la noche
se hace demasiado larga y necesitamos que alguien nos recuerde
que, incluso entre botellas vacías, camas deshechas y corazones rotos,
todavía puede aparecer un poema. Que dentro de una botella
de lo que sea puede habitar un genio. Un Bukowski, cualquiera.
aunque él no fuera un cualquiera, era él, Charles Bukowski.
Una flor en la acera húmeda y sucia donde el olor es de todo menos aroma;
pero, basta esa flor para embellecer un callejón tétrico e inmundo del alma
que torturada no sabe si busca redención, si está de vuelta o se está yendo
a base de suicidarse lentamente con la pasión del vicioso irreverente
mientras espera a su última y definitiva amante, la leucemia.
A más ver maestro del realismo sucio, me quedo con Pulp, el Cartero porque para “Haz de todo”, si ya no lo hice, se me pasó el arroz. Nos vemos en los bares de los círculos de Dante o entre el humo de sus hogueras.
CRISPÍN
Mi poesía
Poema Nº114
@JordiCris Derechos de autor reservados©️
-
Autor:
CRISPÍN (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 16 de agosto de 2026 a las 05:54
- Comentario del autor sobre el poema: Tributo explícito a Charles Bukowski que no se limita a imitar su imaginario sino con el que intento explicar por qué ese mundo de alcohol, fracaso, sexo, soledad y suciedad puede transformarse en literatura. La frase inicial, «Cuando el espíritu se desvanece, aparece la forma» es del propio poeta maldito, el mayor exponente del realismo sucio y a la literatura independiente o marginal. Charles Bukowski veía la vida como una lucha dura, sucia y absurda, pero también hermosa si se afronta sin mentiras. Para él, la existencia no se trataba de buscar una perfección falsa, sino de resistir con pasión, aceptar el dolor y encontrar pequeños destellos de luz en medio de la oscuridad. Espero que os guste mí pequeño tributo al genio y a lo que supone vivir en libertad bajo los preceptos de uno mismo aunque estos sean socialmente criticables y rechazados.
- Categoría: Triste
- Lecturas: 44
- Usuarios favoritos de este poema: noasubin, Nelly Cevallos - Liora, El desalmado, Mauro Enrique Lopez Z., Tommy Duque, tuñy Barcala, JUSTO ALDÚ, Llaneza, Antonio Pais, Patricia Aznar Laffont, Salvador Santoyo Sánchez, Sheilo Sanz, Éusoj Nidlaj, Annabeth Aparicio, Lucía Gómez, JoseAn100, Javier Julián Enríquez, Aqua Marina, ViolettaOs_M, LuJITar
- En colecciones: Homenajes.

Offline)
Comentarios11
Hola, Jordi.
Has llevado el homenaje hasta el territorio que asociamos inmediatamente con Bukowski: bares, alcohol, habitaciones gastadas, sexo, soledad, fracaso y esos personajes que parecen vivir siempre al margen de cualquier vida ordenada.
Entre toda esa suciedad de pronto aparece la frase que para mí sostiene el texto: «¡Quedaba la poesía!». La servilleta, el cuaderno, la máquina de escribir, cualquier lugar sirve cuando todavía queda algo que decir. Y ahí está quizá la fuerza del recorrido que haces: todo puede estar deteriorándose alrededor y, aun así, de ese material incómodo y nada idealizado puede salir literatura.
La despedida final, con Pulp, Cartero y Haz de todo, termina de convertir el poema en un saludo directo al escritor y a la obra que estás homenajeando.
Un abrazo grande, Jordi.
— LIORA
Gracias Liora, esa era la pretensión, ensalzar la obra magnífica a través de su caótica pero coherente vida. Vivió desastrosamente de acuerdo a sus principios, aunque estos estuviesen vinculados al fondo de un vaso y el mundo más marginal, donde siempre hay una luz, en su caso fue la literatura. Como siempre te agradezco tus comentarios, que valoro en alta estima. Un fuerte abrazo mi querida poetisa,
💋
Recibe mi saludo, poeta insigne. Que tus letras sigan dando voz y claridad a lo más hondo del alma; mi admiración por ti no tiene fin.
Muchas gracias Noa, tus palabras y admiración, por otra parte mutua, me emocionan. Sigamos con las plumas alzadas mientras tengamos un trozo de papel, una servilla, máquina de escribir o el portátil... Si Bukowski lo hizo desde la oscuridad hagámoslo desde la luz nosotros. Un abrazo
Agradezco infinitamente tu tiempo y atención al leer mis palabras. Un saludo fraterno y un abrazo que nace del alma
No es cierto que sí Bukowski viviera hoy y actuara poeta y socialmente igual serían los mismos intelectuales, los políticos y hasta muchos poetas de hoy los que los tratarian como un comunista, radical. Qué hacen los poetas, ciertos poetas, en esta sociedad de hoy salvo buscar likes?
Hoy Bukowski no sería aquel poeta de entonces porque las circunstancias no son, no fueron, las mismas. El rechazo de Bukowski hacia aquella sociedad es la misma que sentiría hacia ésta, lo que cambiaría sería las formas, el vocabulario, el modo de la denuncia, pero en definitiva y al mismo tiempo que aquella sociedad lo despreció ésta poco menos que lo criminalizaria. Son distintas formas de ver y analizar un mismo hecho, el mismo.
No soy adivino, pero sí conozco bien el auto, su obra y vida, pero, como tampoco soy hombre de certezas más que las que son empíricas por falsabilidad no le puedo responder. Sé que metafísicamente nadie es quien fue, pero eso es solo teoría. No dudo de que sería el mismo díscolo e irreverente,
pero no tengo claro lo otro. Seguramente sería el mismo borracho mal hablado y directo. Un abrazo mi estimado amigo.
Es un poema intenso, crudo y profundamente humano, que consigue trasladarnos de inmediato a ese universo nocturno, marginal y desencantado asociado a “Charles Bukowski”.
No se limita a hablar de alcohol, sexo, bares y fracaso: utiliza todos esos elementos para construir una reflexión sobre la soledad, la derrota y, sobre todo, la necesidad de seguir creando cuando la vida parece no ofrecer demasiadas respuestas.
Lo has leído perfectamente. Gracias porque además eres la opinión que más me importa
💋
🫶😘
Hay textos que no se leen: se entran como quien entra a un bar a medianoche, cuando ya quedan pocas luces, demasiadas botellas y alguna verdad todavía despierta. Este es uno de ellos.
Se nota la admiración por Bukowski, pero lo interesante es que no te limitas a imitar su suciedad verbal ni su iconografía de alcohol, sexo, fracaso y resaca. Intentas encontrar aquello que había debajo de todo eso: la poesía como último refugio del hombre derrotado. Y ahí está, a mi juicio, el corazón del texto.
Bukowski nunca necesitó presentar una vida ejemplar; le bastaba con levantar la alfombra y mostrarnos lo que había debajo. Sus personajes no buscaban parecer dignos: buscaban sobrevivir. Y cuando todo parecía perdido, quedaba una hoja, una máquina, una servilleta, cualquier superficie donde convertir la derrota en palabras.
Me gusta especialmente esa idea de que, entre botellas vacías, camas deshechas y corazones rotos, todavía puede aparecer un poema. Porque quizá esa sea la verdadera victoria del escritor: no salvarse de la vida, sino conseguir transformarla en literatura. Y eso amigo Cris, es lo que admiro de Bukowski.
Y ese final de la flor en la acera es casi una declaración de principios: la belleza no siempre nace en jardines; a veces tiene que abrirse paso entre la mugre.
Tu texto como homenaje a Bukowski, tiene algo esencial: no lo mira desde el pedestal, sino desde la barra del bar. Y sospecho que al viejo Charles le habría gustado más así. jejeje.
Excelente texto. Crudo, oscuro, irreverente y, sobre todo, con algo que no se puede fingir: alma.
Mi apreciado Justo, me emocionan tus palabras,
no solo por lo amables y bellas,
que también, sino por la profundidad y el sentido que adquieren viniendo de ti donde no solo interpretas algo, que por evidente pueda parecer has visto el contexto global desde mi admiración al poeta maldito sino mi aproximación lingüística a su estilo manteniendo el mismo.
Tu cierre trayendo la aprobación de este desde la barra de un bar a mi escrito me ha encantado pies perfectamente podía estar en mi imaginario, como así ha sudo mientras lo escribía.
He sido un testigo mas de la sordidez de su mundo y de su genialidad desde otra dimensión
Un fuerte abrazo 🤗 mi querido amigo. Maestro poeta.
Sigamos compañero. Feliz domingo.
Me ha gustado su escrito CRISPÍN, parece sincero.
Saludos
Muchas gracias. Lo es, es como conocí a Bukowski (no personalmente. sino como escritor y biográficamente) al igual que otras autores malditos como Baudelaire -mi favorito-, Verlaine, Rimbaid o Poe entre otros).Has sido muy amable. Saludos
¿Se refiere a Arthur Rimbaud?
Un abrazo
Si, los 4 malditos. Lapsus se escribir con el celular y mi mala vista. Un abrazo
Interesantísimo.
La poesía y el comentario.
Saludos
Muchas gracias Patricia. Saludos
En ese tributo has plasmado esas imágenes casi tormentosas, de lugares de mala muerte, que pretenden ser lugar de escape de una dura realidad.
Olor a tabaco, a deyecciones de todo tipo, entre la angustia y la risa fingida, mucha gente va escapando poco a poco de su triste y cruda realidad.
Un escritor con agallas va sacando provecho de las miserias humanas.
En todo hay algo que rescatar.
Saludos estimado poeta JordiCris. Bien dicho!
Gracias por tu lectura y comentario. Es un placer leer cómo dentro del tema le sacas un plus elevando esa decadencia a las miserias humanas. Un abrazo Salvador.
✅✅✅👍
Creo que has hecho una descripción muy íntima donde el autor principal se refleja con toda su luz en medio de todas las sombras vividas en el tramo de su vida.
Un abrazo fraterno.
Muchas gracias Freddy por tu amable comentario y lectura, pero sobre todo por pasarte por este espacio para sumar tu granito de arena siempre importante. Un abrazo 🤗
Un grande sin duda. Saludos y abrazos, mi querido amigo poeta.
Un ser complejo y raro. Un genio o un loco, o ambas cosas. Un abrazo
Un genio. Me gusta mucho. Gracias José Ángel.
Pues siguen: Baudelaire, Verlaine, Rimbaud y Poe.
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