Tierra amada ...
Parece que la fuerza de mi marcha
quedó recargada en la nostálgica
antesala del pasado
Luna tras luna engullendo el tiempo
Deambularon mis versos desolados
para llegar a tí, amada tierra
de silencios y leyendas
Pétalos horadados de antiguos almanaques
abrieron la corola del tiempo
para hilvanar recuerdos de tu historia
y terminar con el mutismo inútil
que huele a mentira desollada
En aquel ambarino atardecer
a la orilla de la calma, bajo la sombra de tristezas
el sol se ocultaba con premura
para no escuchar el conjuro
de las aves expulsadas por el viento
La tibia tarde rodeada de soledad
marcaba el ritmo del sentimiento ofuscado
que por décadas permaneció intacto
¿De que sirvió cambiar de piel
si las alas nuevas aún conservan
el olor a quebranto ?
Haber asfixiado al amor
entre sábanas de escepticismo
Sentir la agonía que extingue la luz
y el compasivo día cierre por fin
la herida de la espera
¿de que sirvió?
He viajado de prisa como el viento
la distancia no contaminó mis sueños
costumbres y añoranzas generosas
avivaron los recuerdos de tu rostro,
de tu esencia y del bálsamo inmaculado de tu credo
¡Pero qué importa lo que haya pasado en mi ausencia!
aunque soy un nuevo extraño
he vuelto a tí
he vuelto para sentir tu calor
la frescura de tus brazos
y la fragancia de tu aliento
Hoy, antes que llegue el ocaso
quiero llenar el espacio
vacío de mi partida
porque ese adiós que quedó en el aire
se albergue en el regazo de tu lencho
Yo nací para amarte
sentirte y exaltar tus glorias
para hacer de tu lenguaje mil poemas
y en las noches de reposo
cuando te acerques a Dios
observar la misticidad de tu belleza
hacer del tañer de tus campanas
atalayas de sonidos
que cautiven con sus notas
el nacimiento de la flor de primavera
para decirles a los pájaros silvestres
que exterminen el germen de la duda
y los surcos campesinos
de cansadas yuntas
germinen el prodigio de la vida
Quiero guardar en tinajas de barro
las enlodadas gotas de juventud
que aún persisten
en la exigua fuente de la pila
anochecer con tu recuerdo
para llevar tu ternura entre las manos
y prolongarla en mi sueño de silencios
Aunque sé que es mi último reclamo
quiero escuchar de tus longevas campanas
sus vibrantes y pinceladas notas
exhumar de tus hornos familiares
el porteto de tus panes milagrosos
... Tierra amada
extendida sobre tus aguas ejidales
enterraré la soledad de mis anhelos
y la extraviada memoria de mi ausencia.
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Autor:
Azahel Zagal García (
Offline) - Publicado: 15 de agosto de 2026 a las 12:30
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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