Oigo el canto entre las ninfas
para escuchar hoy tu voz,
y al verte, lucero al alba,
mi fuego se fundió en ti.
Contemplo el mundo entero
en el brillo de tu sonrisa,
angelical sobre esta tierra
de barro y agua sagrada.
Eran solo nubes grises
que opacaban tu hermosura,
mas el viento las dispersa
en la aurora de esmeralda.
Es la magia de sentirte,
es el amor que venció,
y que ha brotado en mi tierra
bendita como una flor.
Así la lira de Orfeo
da su forma a la armonía,
que acompaña y embelesa
al corazón que suspira.
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Autor:
Luis Rayo (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 15 de agosto de 2026 a las 11:25
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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