Esos necios deben ser escuchados,
cuando callan, que entonces son discretos.
Pues hablando son truenos y son ecos,
y en su boca con la ciencia anda a palos.
Bufones de sí mismos, coronados
con plumas de gansos y con secretos
que no entienden ni ellos, que son completos
están de orgullo y de vientos hinchados.
Altaneros caminan por la plaza,
dando lecciones que nadie les pide,
vendiendo el humo envuelto en una taza.
Mas si la boca cierran, Dios lo mide:
que en su silencio el mundo al fin descansa,
y el necio, por milagro, nos convide.
Jaime Correa © derechos reservados
Voz del poeta : WEB
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Autor:
Jaime Correa (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 15 de agosto de 2026 a las 01:16
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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