Madre

Rosario_Bersabe



De tu fuente bebí, madre, 

y en tu vientre nadé. 

Viví en ti, suave y tierna caricia.

 

Hoy busco tu imagen protectora,

y tu frente con un aura de jazmines, 

diadema de aroma y luz que guía mi camino.

 

Campanas de cristal tocan a gloria, 

mi llanto se rebela al saberte 

grabada en mármol desolado.

 

Quiero besar la piedra con tu nombre, 

caminar por el Valle en tu regazo, 

atravesar los Montes de la niebla.

 

Ascender a la encina milenaria 

y con el corazón hecho jirones 

regresar a ti, madre, 

a tu matriz, y al polvo de la tierra.

 

Me hundo en el vacío que dejaste,

madre,

quiero besar la piedra con tu nombre

y regresar a ti.

 

Madre, madre.

 

 

Comentarios +

Comentarios6

  • Classman

    Hermoso homenaje a ese ser tan querido. Saludos Charo

    • Rosario_Bersabe

      Muchísimas gracias, Classman, por tu visita y comentario.

      Saludos.

    • Mª Pilar Luna Calvo

      Este poema habla del amor más grande, es precioso, un saludo.

      • Rosario_Bersabe

        Te agradezco tu visita y comentario, Mª Pilar.

      • Lualpri

        😔🙏🏻

        • Rosario_Bersabe

          Gracias por venir, Lualpri.

          • Lualpri

            A ti por compartir tus letras.
            Buen finde.

          • Francisco Javier G. Aguado 😉

            Bello poema, lleno de añoranzas hacia tu madre.
            Cordiales saludos.

            • Rosario_Bersabe

              Muchas gracias, Francisco.

              Saludos cordiales.

            • Antonio_cuello

              Muy bonito, Rosario... se derrama la ternura en esos versos dedicados a tu madre
              Gracias por compartir tan bello poema
              Saludos

              • Rosario_Bersabe

                Antonio, muchas gracias por tu visita y comentario.

                Saludos.

              • Nelly Cevallos - Liora

                Rosario, este poema me llegó por la manera en que el duelo busca volver al origen. No solo extrañas a la madre: quieres regresar a ella, a su vientre, a su regazo, a esa primera sensación de protección.

                La piedra con su nombre, los montes, la encina y ese corazón hecho jirones van construyendo un camino de regreso imposible y, precisamente por eso, muy doloroso.

                El final deja una sensación honda: ante una ausencia tan grande, el deseo no es avanzar, sino volver al lugar donde todo comenzó.

                Un abrazo, Rosario.

                — LIORA

                • Rosario_Bersabe

                  Muchas gracias, Nelly, por tu bello comentario. Siempre consigues emocionarme.
                  Por si choca Valle y Montes, en mayúsculas, he de decirte que es el nombre de mi madre. Valle Montes.

                  Abrazos, querida y admirada poeta.



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