Cuando la tarde apaga su jornada,
y el último rumor duerme en la fuente,
la luna, silenciosa y transparente,
derrama sobre el mundo su mirada.
La sombra va creciendo, enamorada,
del viejo campanario indiferente;
y un árbol, como un monje penitente,
se inclina ante la noche ensimismada.
Entonces, en la quietud del sendero,
escucho al tiempo hablar entre las hojas,
como quien cuenta historias del olvido.
Y sé que cada instante es un viajero,
que nada permanece cuando arrojas
tu sombra hacia la sombra del olvido.
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026
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Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 14 de agosto de 2026 a las 00:20
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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