UNA CANCIÓN DE AMOR

Carlos Gómez

El amor  recomienza cuando la soledad termina,

atrás de los finales amanece la luna de tu cara,

y mi mano coloniza el borde de tu espalda ,

allí mis dedos  ofrecen  hogar a la caricia.

En ese instante  la muerte no  asoma a la cornisa,

y tu boca hace una  vida contra vida y renace,

entonces  un latido incorregible me habita y me hospeda,

aquí tu ya lo sabes se avergüenzan  los cuerpos,

y cantan las palabras y amordazan  suspiros,

y tus manos se crispan en mi cuerpo sediento,

como palomas que despiden lentamente el ocaso,

y yo espero el encuentro redentor y fecundo,

que me hace vencer sobre todas las dudas,

allí tus piernas me reciben en un nuevo nacimiento,

en el éxodo final  que acuna  mi simiente.

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Comentarios1

  • Nelly Cevallos - Liora

    Carlos, tu poema lleva el amor hacia un lugar de renacimiento, como si el encuentro con el otro pudiera devolverle pulso a todo lo que venía apagándose.

    Me gustó esa forma de unir cuerpo y esperanza: la caricia como hogar, el latido que vuelve a habitar y ese encuentro final entendido casi como una nueva llegada a la vida. Hay sensualidad, pero también una idea muy clara de reparación y de comienzo.

    Un abrazo, Carlos.

    — LIORA



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