Carlos Gómez

UNA CANCIÓN DE AMOR

El amor  recomienza cuando la soledad termina,

atrás de los finales amanece la luna de tu cara,

y mi mano coloniza el borde de tu espalda ,

allí mis dedos  ofrecen  hogar a la caricia.

En ese instante  la muerte no  asoma a la cornisa,

y tu boca hace una  vida contra vida y renace,

entonces  un latido incorregible me habita y me hospeda,

aquí tu ya lo sabes se avergüenzan  los cuerpos,

y cantan las palabras y amordazan  suspiros,

y tus manos se crispan en mi cuerpo sediento,

como palomas que despiden lentamente el ocaso,

y yo espero el encuentro redentor y fecundo,

que me hace vencer sobre todas las dudas,

allí tus piernas me reciben en un nuevo nacimiento,

en el éxodo final  que acuna  mi simiente.