Cuando el cuerpo habla
Un simple resfriado
y ya no hay filosofía que valga:
solo la garganta,
ardiendo como si alguien
hubiera encendido un fósforo
ahí adentro.
Cuatro días
sintiéndome un poco peor
cada mañana.
Anoche no dormí.
Me di vuelta buscando el lado
donde no doliera tragar
y no lo encontré.
Mientras todo funciona,
nadie celebra los pulmones,
ni agradece a las piernas
la distancia que llevan a cuestas,
ni piensa en el corazón
que trabaja en silencio
sin pedir salario.
Pero basta una garganta que arde
para que el mundo se reduzca
a esto:
una taza de jengibre
que humea sin apuro,
una almohada que ya no alcanza
y las tres de la mañana
mirando el techo.
Ayer podía reírme
sin pensarlo.
Hoy hasta la risa raspa.
Ayer subía una loma
sin negociar con el pecho.
Hoy negocio hasta con el aire
que entra y sale
más despacio,
más cauto,
como si el pecho
hubiera olvidado el camino.
Y aquí estoy:
con mis cuatro días,
mi taza de té,
mi cuerpo que insiste,
imperfecto y todo,
en mantenerse de pie
en medio de este mundo
que tampoco sabe
cuánto le queda.
Por eso, cuando esto pase
—porque va a pasar—,
no voy a pedir demasiado.
Solo que el jengibre
siga funcionando.
Que la garganta
se calle un rato.
Que el corazón siga en lo suyo,
sin quejarse.
Y que la próxima vez
que respire sin darme cuenta,
me acuerde
de esta noche
en que respirar
era lo único
que quería.
Nota:
Para alguien acostumbrado a salir a entrenar todos los días, estar enfermo tiene una dificultad adicional: no solo duele el cuerpo, también pesa la quietud. Las montañas siguen ahí, el camino sigue esperando y las piernas parecen preguntar cuándo volvemos.
Ahora toca tener paciencia, dejar que el cuerpo haga su trabajo y esperar que esta gripe se marche pronto.
Porque volveré.
Y cuando pueda salir otra vez, quiero correr entre las montañas, respirar ese aire que hoy extraño y recordar que hasta correr puede ser un privilegio cuando durante unos días no pudimos hacerlo.
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Autor:
Wii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 13 de agosto de 2026 a las 00:03
- CategorÃa: Reflexión
- Lecturas: 1

Offline)
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