WCELOGAN 🔛

Cuando El Cuerpo Habla

Cuando el cuerpo habla

 

 

Un simple resfriado

y ya no hay filosofía que valga:

solo la garganta,

ardiendo como si alguien

hubiera encendido un fósforo

ahí adentro.

Cuatro días

sintiéndome un poco peor

cada mañana.

Anoche no dormí.

Me di vuelta buscando el lado

donde no doliera tragar

y no lo encontré.

Mientras todo funciona,

nadie celebra los pulmones,

ni agradece a las piernas

la distancia que llevan a cuestas,

ni piensa en el corazón

que trabaja en silencio

sin pedir salario.

Pero basta una garganta que arde

para que el mundo se reduzca

a esto:

una taza de jengibre

que humea sin apuro,

una almohada que ya no alcanza

y las tres de la mañana

mirando el techo.

Ayer podía reírme

sin pensarlo.

Hoy hasta la risa raspa.

Ayer subía una loma

sin negociar con el pecho.

Hoy negocio hasta con el aire

que entra y sale

más despacio,

más cauto,

como si el pecho

hubiera olvidado el camino.

Y aquí estoy:

con mis cuatro días,

mi taza de té,

mi cuerpo que insiste,

imperfecto y todo,

en mantenerse de pie

en medio de este mundo

que tampoco sabe

cuánto le queda.

Por eso, cuando esto pase

—porque va a pasar—,

no voy a pedir demasiado.

Solo que el jengibre

siga funcionando.

Que la garganta

se calle un rato.

Que el corazón siga en lo suyo,

sin quejarse.

Y que la próxima vez

que respire sin darme cuenta,

me acuerde

de esta noche

en que respirar

era lo único

que quería.

 

Nota:

Para alguien acostumbrado a salir a entrenar todos los días, estar enfermo tiene una dificultad adicional: no solo duele el cuerpo, también pesa la quietud. Las montañas siguen ahí, el camino sigue esperando y las piernas parecen preguntar cuándo volvemos.

 

Ahora toca tener paciencia, dejar que el cuerpo haga su trabajo y esperar que esta gripe se marche pronto.

 

Porque volveré.

 

Y cuando pueda salir otra vez, quiero correr entre las montañas, respirar ese aire que hoy extraño y recordar que hasta correr puede ser un privilegio cuando durante unos días no pudimos hacerlo.