Desprecio tu relajo permanente,
me asfixio ante el vencimiento incesante
de tu poder y firmeza aplastantes;
mi humilde voluntad, versus mi mente.
Ya empiezo a notarte, negro vacío,
veo que hielas mis ideas que afloran,
y la tristeza de mis ojos que lloran
me advierten de tu tétrico frío.
Que no me manejes, lucha, cobarde,
no te rindas, que está finalizando,
y la ansiada tierra, sin saberlo, arde.
Los dos rivales se acaban aliando,
ninguna conquista hubo aquella tarde;
ambos, en su empeño, la fueron creando.
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Autor:
Tomi R (
Offline) - Publicado: 12 de agosto de 2026 a las 11:53
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 65
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio_cuello, Antonio Pais, Gabriel Aranda, Salvador Santoyo Sánchez, Mª Pilar Luna Calvo, Éusoj Nidlaj, Mauro Enrique Lopez Z., El desalmado, Carlos Gómez, Sheilo Sanz, Hernán J. Moreyra, racsonando, Martha patricia B, alicia perez hernandez, RIVAS JOSE, Enmascaradodelapoesia, Jaime Correa, Raymundo Flores Avendańo

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Comentarios1
La inspiración muchas veces aparece no cuando la deseas sino más bién cuando la has buscado con todas tus fuerzas y en el descanso en blanco de tu mente te llama a la puerta y te dice... Aquí me tienes.
Gracias por el POEMA.
Gracias a ti Gabriel por leerlo y por esas bonitas palabras. Me ha encantado esa imagen de la inspiración llamando a la puerta y diciendo "aquí me tienes ".
Un placer.
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