¿Puede el último amor ser el primero,
tras tanta prisa y tanta fe baldía,
después de haber cruzado la porfía
de confundir el deseo pasajero?
¿Qué fueron tantos rostros? Un sendero
de sombras vestidas de armonía;
promesas que la noche consumía
sin revelar su rostro verdadero.
Mas tú llegaste sin abrir la aurora;
no traías promesas ni artificios,
tan sólo la secreta coherencia
entre tu cuerpo y aquello que callabas;
la íntima verdad de tus silencios,
donde mi pensamiento halló su deseo.
Encontré en ti la extraña presencia
que volvió memoria mi cuerpo
y deseo mi pensamiento.
EPÍLOGO:
No fue la llegada de otro amor,
sino el encuentro con una verdad desconocida.
Porque hay presencias que no completan la vida:
la revelan.
No fue la llegada de otro amor,
sino el encuentro con una verdad desconocida.
L.T.
08-12-2026
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Autor:
LOURDES TARRATS (
Offline) - Publicado: 12 de agosto de 2026 a las 08:35
- Comentario del autor sobre el poema: Queridos amigos: Este poema nace de la intimidad de mis emociones, de mis silencios y de aquellas verdades que sólo el corazón sabe revelar. Comparto con ustedes estos versos como quien entrega una parte de sí misma, esperando que alguna palabra encuentre un rincón en su propia alma. Gracias por leer. Los quiero a todos. Desde mi isla un fuerte abrazo, porque: POETAS SOMOS…
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
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