LOURDES TARRATS

LA SECRETA COHERENCIA

 

¿Puede el último amor ser el primero,
tras tanta prisa y tanta fe baldía,
después de haber cruzado la porfía
de confundir el deseo pasajero?

¿Qué fueron tantos rostros? Un sendero
de sombras vestidas de armonía;
promesas que la noche consumía
sin revelar su rostro verdadero.

Mas tú llegaste sin abrir la aurora;
no traías promesas ni artificios,
tan sólo la secreta coherencia

entre tu cuerpo y aquello que callabas;
la íntima verdad de tus silencios,
donde mi pensamiento halló su deseo.

Encontré en ti la extraña presencia
que volvió memoria mi cuerpo
y deseo mi pensamiento.

EPÍLOGO:

No fue la llegada de otro amor,
sino el encuentro con una verdad desconocida.

Porque hay presencias que no completan la vida:
la revelan.

No fue la llegada de otro amor,
sino el encuentro con una verdad desconocida.

L.T.

08-12-2026