HIERVE

Riverajurado19

Tengo un grito amarrado a mi pecho,

un hijo bastardo de la libertad, 

abandonado a su suerte,

que busca una voz que lo haga tronar

y vencer a la muerte.

 

A veces murmura fuego y traga ceniza,

y en mis adentros hierve entre risas marchitas;

huye de todo y hasta de su sombra,

mastica su rabia y escupe las sobras. 

 

Del dolor del amor nació el rencor,

triste vástago repudiado por ambos.

Ahora el corazón trancó su portón, 

y en su ciudad solo habita una noche quieta.

 

Ya no se escucha el clamor del cantor,

ni la dulce melodía del poeta,

sólo el crepitar furioso de mil hogueras, 

que queman sonrisas y lágrimas secas.

Comentarios +

Comentarios1

  • Nelly Cevallos - Liora

    Hola, Riverajurado

    Ese grito amarrado al pecho entra con una fuerza tremenda, pero lo que más me atrapa es convertirlo en hijo bastardo de la libertad: desde ahí adquiere cuerpo propio, se rebela, traga ceniza, mastica rabia y termina incendiando aquello que antes podía cantar.

    Hay una aspereza muy bien sostenida en el poema. El fuego va creciendo hasta esas mil hogueras finales y deja la sensación de que aquello que no encontró voz terminó encontrando otra manera de arder.

    Un gusto detenerme en tus letras.

    Un abrazo.

    — LIORA

    • Riverajurado19

      Muchas gracias por tus palabras Liora.
      Este poema fue como un vómito. Es mágico como la poesía encuentra nuevos significados en cada persona.

      Un abrazo



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