Riverajurado19

HIERVE

Tengo un grito amarrado a mi pecho,

un hijo bastardo de la libertad, 

abandonado a su suerte,

que busca una voz que lo haga tronar

y vencer a la muerte.

 

A veces murmura fuego y traga ceniza,

y en mis adentros hierve entre risas marchitas;

huye de todo y hasta de su sombra,

mastica su rabia y escupe las sobras. 

 

Del dolor del amor nació el rencor,

triste vástago repudiado por ambos.

Ahora el corazón trancó su portón, 

y en su ciudad solo habita una noche quieta.

 

Ya no se escucha el clamor del cantor,

ni la dulce melodía del poeta,

sólo el crepitar furioso de mil hogueras, 

que queman sonrisas y lágrimas secas.