Ni tan frío

Alex Pantoja 23

Quién imaginaría que el amor

nacería de una manera

tan informal y a la vez tan formal,

como siempre...

o, mejor dicho, como casi nunca.

La política enaltece a la cultura,

la paz condujo a la calma;

así como la noche conduce al día,

quién diría que rozaría el sol

sin tocarse uña a uña,

sin tocarse labio a labio,

ni siquiera una hebilla,

ni una manga.

Y como en la salida hacía tanto frío

y ella no tenía más que solo sandalias en sus pies,

procedieron a meterse a un bar 

un poco de mala muerte.

Ella le pidió al mesero dos rondas

y él, claro que las aceptó

a pesar de que nunca habia tomado 

alcohol.

Y cuando llegaron a casa,

a la de ella claro está, y el frío casi

congelaba sus labios,

la mirada se sentía tan viva...

En ese momento

ella le dio un refugio a él por una noche,

y él, claro que aceptó.

Hablaron sobre fábulas,

arte, novelas, poesía

frente a una taza de chocolate caliente,

hasta que al fin el silencio

tuvo sus razones para nacer.

Él dijo: «Debo irme»,

y ella en su mente no hacía más que

repetirse una y otra vez: quédate.

Y él solo pensaba en cuánto de verdad

iba a extrañarla.

Ella, de pronto, dijo:

—Bueno, ¿por qué no te quedas esta noche?

De manera que él se quedó

sin llevarle la contraria.

Al principio quería darle un beso;

luego solo quería quitarle

la ropa.

Ella, sin decir palabra alguna,

se impulsó a darle un beso,

y ya a esas alturas,

lo que antes era un horrendo frío...

ya no producía frío ni en ellos,

ni en la noche. 

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  • Autor: Alex Pantoja (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 12 de agosto de 2026 a las 01:42
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 1


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