Nuestras manos se rozaron y luego nuestros cuerpos simplemente entraron en sinfonía el uno con el otro. No dejaba de temblar por los nervios que me causabas con solo sostenerte la mirada; algo dentro de mí se sentía asustado, pero, de una u otra forma, disfrutaba cada segundo de ti. Comencé agarrando tu mano de una forma delicada y sutil, para no dañar el maravilloso momento. Me deslizaba suavemente, disfrutando cada parte de ti y de cada respiración agitada. Y al llegar al acto en ese instante, sentí cómo mi alma se elevaba con una sensación de paz y amor. Ese día no tuvimos simplemente intimidad… Ese día nos complementamos desde nuestro cuerpo y alma; ese día nuestras almas se elevaron para besarse entre sí y hacer el amor.
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Autor:
Jhoanys ortega (
Offline) - Publicado: 11 de agosto de 2026 a las 17:42
- Categoría: Amor
- Lecturas: 37
- Usuarios favoritos de este poema: WandaAngel, Lualpri, ahero, Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z., Maby De los Peña, Pedro Novoa Pavon Novoa, RIVAS JOSE

Offline)
Comentarios2
Poeta...
Gracias por compartir tus letras y al margen de ello, espero que la tragedia ocurrida en tu bello país, no haya golpeado a tu puerta ni a la de tus seres queridos.
Muchas gracias
saludos.
Supongo que esa es la diferencia entre compartir el cuerpo y realmente encontrarse con alguien. Lo primero puede pasar muchas veces; lo segundo, no tanto.
Saludos.
Exacto, muchas gracias saludos.
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