Meditando desde la colina lejana
de mi propia Ítaca.
Puedo mirar desde lejos
el ojo del Cíclope
La belleza y magia de Circe
Los monstruos de múltiples cabezas.
Me miro navegando entre
increíbles tormentas
Miro mis manos, miro mis pies,
miro mi intelecto
Para que exponerme, si a casa he de volver
¿Inteligencia será cobardía?
¿Meditar es recorrer un trayecto?
¿Acaso se puede vivir... de la experiencia ajena?
¿O necesariamente hay que sufrir?
La mente es balsa...
o poderosa embarcación
¿es la felicidad salir de un punto
para regresar otra vez?
¿ El trayecto es aventura que se enmarca
en un óleo, para exhibirlo en el museo
del asombro?
¿Qué pasa si me quedo meditando en Ítaca?
©️
Salvador Santoyo Sanchez
11/08/2026
-
Autor:
Salvador Santoyo Sánchez (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 11 de agosto de 2026 a las 10:31
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 49
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Carlos Baldelomar, Mª Pilar Luna Calvo, Tommy Duque, Antonio_cuello, Aqua Marina, LOURDES TARRATS, Sheilo Sanz, Alexandra I, Éusoj Nidlaj, Antonio Pais, Lualpri, Gabriel Aranda, Javier Julián Enríquez, Llaneza, WandaAngel, MISHA lg, Mauro Enrique Lopez Z., Martha patricia B, Henry Alejandro Morales, Osler Detourniel, Nelly Cevallos - Liora, Jaime Correa, Ricardo Castillo., [email protected], David Arthur, JoseAn100, Rafael Escobar
- En colecciones: REFLEXIÓN.

Offline)
Comentarios9
Demasiadas preguntas para tan corto espacio. Buena tarde Salvador.
Es verdad.
Saludos estimada poeta amiga, Ma. Pilar Luna Calvo
Ante mi supina ignorancia no me queda otra que recurrir a la IA
Mis escusas Salvador
El término Ítaca evoca principalmente tres grandes conceptos: una isla geográfica real, la legendaria patria de un héroe mitológico y una metáfora universal sobre el viaje de la vida a través de la poesía.
Me cuesta ubicar tu poema bajo esta triada, como obviamente me suele suceder.
Un abrazo mi amigo
Gracias amigo, aprecio tu sinceridad y comentario.
Saludos con aprecio fraterno marius
Gran enígma, decisiones, decisiones, a saber, gracias por compartir tu profunda reflexión.
Feliz día, Alex.
Gracias, por comentar.
Saludos poeta amiga Alejandra 👍🏼
Aventurero de espíritu sólido. Saludos y abrazos, mi querido amigo poeta.
Saludos amigo Marco Montana 👍🏼
Quedate en Itaca meditando para que nosotros oigamos la sabiduría de tu pensamiento en exquisita POESÍA.
Gracias y un abrazo .
Querido Salvador, cómplice de versos…
He leído tu poema —que, por cierto, está muy bien escrito— y lo que más me interesa es la forma en que planteas Ítaca: no como el lugar al que se regresa después del viaje, sino como el lugar desde donde uno se pregunta si realmente es necesario partir.
Creo que “¿Inteligencia será cobardía?” está en el centro del poema, porque ahí aparece una duda muy humana: ¿evitar el sufrimiento es sabiduría o, a veces, una forma de justificar el miedo?
Y la pregunta final me parece aún más interesante: “¿Qué pasa si me quedo meditando en Ítaca?”. Porque si pensar también nos transforma, quizá nadie que medita profundamente se queda realmente en el mismo lugar.
Al final, me deja una pregunta: podemos aprender mucho de la experiencia ajena, pero ¿hay cosas que solo podemos conocer cuando nos atrevemos a vivirlas?
Umm… interesantísima provocación filosófica.
Gracias por compartir.
Desde mi isla te envío un abrazo con mucho amor, envuelto en más preguntas, porque…
POETAS Y ESCRITORES SOMOS… en búsqueda eterna.
Gracias por comentar y estar.
Saludos poeta amiga LOURDES TARRATS
LAS LETRAS SON PENSAMIENTO....
Interesante reflexión,
no hay que elegir entre pensar y vivir; hay que pensar mientras se navega...
Suma y sigue.
Interesante opinión.
Saludos amigo Jesús Ángel
Querido Salvador.
Ítaca funciona aquí como algo más que un destino: es el lugar desde donde la conciencia mide el riesgo, la experiencia y el regreso. El Cíclope, Circe y las tormentas quedan a la distancia, mientras las preguntas se vuelven el verdadero viaje.
Me parece especialmente poderosa la duda sobre si la inteligencia puede confundirse con cobardía y si meditar equivale también a recorrer un trayecto. Ahí el poema toca algo muy humano: cuánto necesitamos vivir por nosotros mismos para comprender, y cuánto puede enseñarnos aquello que observamos desde lejos.
La imagen de la mente como balsa o poderosa embarcación abre todavía más esa reflexión. Y el cierre deja una inquietud hermosa: quedarse en Ítaca también es una elección, pero quizá toda elección guarda la sombra de la vida que no se vivió.
Un poema que invita a pensar mucho después del último verso. Recibe un fuerte abrazo.
— LIORA
Agradecido con tu valioso comentario.
Recibe saludos cordiales
Estimada poeta amiga -LIORA
Muchas preguntas... me han dejado tus líneas haciéndome otras preguntas? Gracias poeta por reiniciarme.🫂
Gracias por comentar.
Saludos
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