Meditando desde la colina lejana
de mi propia Ítaca.
Puedo mirar desde lejos
el ojo del Cíclope
La belleza y magia de Circe
Los monstruos de múltiples cabezas.
Me miro navegando entre
increíbles tormentas
Miro mis manos, miro mis pies,
miro mi intelecto
Para que exponerme, si a casa he de volver
¿Inteligencia será cobardía?
¿Meditar es recorrer un trayecto?
¿Acaso se puede vivir... de la experiencia ajena?
¿O necesariamente hay que sufrir?
La mente es balsa...
o poderosa embarcación
¿es la felicidad salir de un punto
para regresar otra vez?
¿ El trayecto es aventura que se enmarca
en un óleo, para exhibirlo en el museo
del asombro?
¿Qué pasa si me quedo meditando en Ítaca?
©️
Salvador Santoyo Sanchez
11/08/2026