Diálogo con los que no responden
Abuela, ¿qué niño fue padre
antes de ser el hombre que me rompió?
Ella no contesta.
Hay un silencio que es una casa vacía.
Un silencio que son todas las casas.
Padre, ¿quién te partió primero?
Él está y no está.
—Hija, dice.
Y la palabra en su boca es un cuchillo y una caricia.
Las dos cosas. Ninguna.
Abuela, ¿le diste leche o miedo?
¿Le enseñaste la callada que mata?
Ella teje algo invisible.
Teje la infancia de padre.
Teje la mía.
No hay diferencia.
Padre se desdobla:
uno me abrazaba,
otro levantaba la mano,
otro no deja de sangrar.
—No era yo, dice.
—Era yo, dice.
Abuela cose la boca de los niños.
Cose la boca de padre.
Cose mi boca.
Hablo con la boca cosida.
¿El dolor es una herencia que no se devuelve?
El silencio es una habitación donde todos estamos muertos.
Nadie responde.
Yo sigo aquí.
La aguja entre los dientes.
Rompiendo la quietud.
Autor
© Nelly Cevallos-Liora
11 de agosto al año 2026
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Autor:
Nelly Cevallos - Liora (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 11 de agosto de 2026 a las 05:22
- Comentario del autor sobre el poema: Todos derechos reservados 11 de agosto al año 2026 — © Nelly Cevallos — Lloria
- Categoría: Sin clasificar
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