Diálogo con los que no responden
Abuela, ¿qué niño fue padre
antes de ser el hombre que me rompió?
Ella no contesta.
Hay un silencio que es una casa vacía.
Un silencio que son todas las casas.
Padre, ¿quién te partió primero?
Él está y no está.
—Hija, dice.
Y la palabra en su boca es un cuchillo y una caricia.
Las dos cosas. Ninguna.
Abuela, ¿le diste leche o miedo?
¿Le enseñaste la callada que mata?
Ella teje algo invisible.
Teje la infancia de padre.
Teje la mía.
No hay diferencia.
Padre se desdobla:
uno me abrazaba,
otro levantaba la mano,
otro no deja de sangrar.
—No era yo, dice.
—Era yo, dice.
Abuela cose la boca de los niños.
Cose la boca de padre.
Cose mi boca.
Hablo con la boca cosida.
¿El dolor es una herencia que no se devuelve?
El silencio es una habitación donde todos estamos muertos.
Nadie responde.
Yo sigo aquí.
La aguja entre los dientes.
Rompiendo la quietud.
Autor
© Nelly Cevallos-Liora
11 de agosto al año 2026
-
Autor:
Nelly Cevallos - Liora (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 11 de agosto de 2026 a las 05:22
- Comentario del autor sobre el poema: Todos derechos reservados 11 de agosto al año 2026 — © Nelly Cevallos — Lloria
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 132
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Comentarios19
Has escrito algo que se queda grabado en el alma: ese diálogo con quienes callan, preguntando de dónde viene el dolor, quién lo hizo, qué se heredó sin pedirlo… La imagen de la abuela tejiendo, cosiendo bocas, uniendo silencios y destinos; la figura del padre que es a la vez abrazo y amenaza, verdad y negación; y al final, la voz que sigue hablando aunque tenga la boca cosida, porque la pregunta no se calla. Es una obra de belleza y profundidad desgarradora. Nos dices lo que muchos callan: que el dolor se transmite, se hereda y se guarda en silencio. Gracias por escribirlo con tanta valentía, tanta verdad y tanta altura. Es un poema que no se olvida.
Querido Noa:
Gracias por entrar con tanta sensibilidad en este diálogo y detenerte justamente en aquello que lo sostiene: lo heredado, los silencios y esa contradicción dolorosa de un padre capaz de ser abrazo y herida al mismo tiempo. Me conmueve que hayas reparado en la abuela cosiendo las bocas, porque esa aguja atraviesa generaciones hasta llegar a la última escena. Quizá por eso sigo con ella entre los dientes: para que el silencio heredado termine alguna vez en una voz.
Gracias de corazón por una lectura tan profunda y generosa. Recibe un fuerte abrazo.
— LIORA
Querida Nelly, tú eres quien ha escrito la verdad que duele y que libera: que el silencio se cose y se hereda, que el amor puede ser también herida, y que la voz que resiste es la que rompe todo lo que se calló durante generaciones.
Yo solo me detuve a reconocer lo que tu verso grita entre líneas: que la aguja pasa de abuela a padre, y de padre a ti… y que tú la tomas para romper el silencio, no para seguir callando.
Gracias por escribir con tanta valentía y tanta verdad.
Es un inmenso honor haber leído y comprendido tu obra.
Tu voz es la respuesta a todo lo que callaron.
Recibo tu abrazo con el corazón lleno y te lo devuelvo, grande, fraterno y agradecido.
¡Wao!!, Realmente esto llegó profundo, a los entresijos, a una cosa de la infancia
que aún no sé nombrar, pero que ha quedado descrito en este poema.
Pude sentir la aguja tejedora en mis labios
Querido Tito:
Hay lecturas que tocan un lugar que quizá ni siquiera tenía nombre, y lo que me dices me ha conmovido profundamente. Que hayas reconocido algo de tu propia infancia entre estas palabras hace que este diálogo deje de pertenecerme solamente a mí. Tal vez algunas heridas se reconocen antes de poder nombrarse.
Gracias por acercarte así al poema y por compartir conmigo algo tan íntimo. Esa aguja que sentiste en los labios dice mucho más de lo que yo podría añadir.
Te envío un abrazo grande y mi gratitud por esta lectura.
— LIORA
Nadie responde.
Yo sigo aquí.
La aguja entre los dientes.
Rompiendo la quietud.
Saludos poeta amiga -LIORA
Querido Salvador:
Y en ese nadie responde queda justamente el espacio donde la voz permanece. Gracias por recoger mis últimos versos y devolvérmelos de esta manera; sentí que prolongaste el diálogo más allá del poema.
Un placer encontrarte siempre entre mis letras, poeta amigo. Recibe un fuerte abrazo.
— LIORA
El deleite es mío. Gracias por entregarnos tus valiosas letras.
Saludos cordiales estimada poeta amiga -LIORA
Hola, LIORIA.
Vine a ver si hoy habías escrito y de verdad que ahora espero con ansias el próximo poema.
La imagen de la abuela cosiendo algo invisible está muy lograda.
Me recuerda a La casa de Bernarda Alba por la opresión del silencio.
Siento la impotencia al leer este poema.
También creo comprender cómo se intenta deshacer el silencio heredado,
rompiendo la quietud para que las siguientes generaciones no sufran lo mismo.
Me fascina cómo la palabra se convierte en un arma de doble filo,
ya que te puede liberar de la casa vacía y te puede reprender por la rebeldía.
Muchas gracias por tu verdad y por romper el silencio.
Un saludo muy grande.
Querida Alas Blancas.
Tu comentario me ha tocado profundamente. Saber que vienes a buscar mis palabras y que esperas un nuevo poema es uno de esos regalos inesperados que hacen sentir que escribir tiene sentido más allá de una misma.
Me emocionó también la relación que encontraste con La casa de Bernarda Alba. Esa casa gobernada por el silencio, por aquello que se reprime y termina pasando de una vida a otra, dialoga de una manera muy hermosa con lo que has encontrado en mis versos.
Y has llegado justamente al lugar al que quería llevar esa aguja: atraviesa varias bocas, varias infancias, hasta encontrarse con alguien que decide interrumpir la costura. Romper la quietud es intentar que el silencio termine aquí y no siga heredándose.
Gracias por leerme con esta profundidad, por comprender incluso aquello que queda detrás de las palabras y, especialmente, por volver. Saber que hay una lectora esperando al otro lado es una compañía preciosa.
Te envío un abrazo enorme, con toda mi gratitud.
— LIORA
Es difícil desear la perfección de otros, eso es algo que duele entenderlo, pero aquí luchamos con culpas, miedos y evasiones. Y así, pasamos la vida en incertidumbre que confunde.
La vida podría ser mucho más simple y exacta, si buscamos más acuerdos solidarios, donde ninguna imposición afecte la vida del otro.
Encantada amiga querida de leerte, siempre es grato este compartir contigo.
Abrazos amiga querida y estimada 💝🌸🙏
Querida Sheilo.
Culpas, miedos, evasiones… cuántas veces terminan formando parte de una herencia que nadie eligió y que, sin embargo, condiciona la vida de quienes vienen después. Por eso encuentro tan valiosa tu reflexión sobre no imponer al otro aquello que puede terminar convirtiéndose en una carga. Quizá romper ciertos silencios también sea una forma de cuidar a quienes vienen detrás.
Gracias, amiga querida, por tu cercanía y por acompañar siempre mis letras con tanta sensibilidad. Es un gusto encontrarte por aquí.
Un abrazo grande para ti. 💝🌸
— LIORA
Así es amiga linda, totalmente de acuerdo contigo.
Feliz siempre de compartir contigo.
Abrazos amiga querida 🌹💝😘
Una madre siempre callará los pecados de su hijo y si es abuela MÁS.
POEMA CRUDO PERO REAL.Gracias.
Querido Gabriel.
Has tocado precisamente uno de los silencios que atraviesan el poema: ese instinto de proteger al hijo incluso frente a aquello que hizo, y cómo ese silencio puede terminar alcanzando a quienes vienen después. La crudeza nace también de ahí, de preguntas que llegan demasiado tarde y quedan sin respuesta.
Gracias por acercarte a estos versos y por reconocer la verdad dolorosa que los sostiene. Un fuerte abrazo.
— LIORA
Un placer.
Toda una herencia o transmisión del dolor entre generaciones.
¿Qué hacemos cuando el dolor que heredamos lo infringen más los silencios que los propios daños? Las voces qye no hablan suelen ser las que no están o están vencidas. Sorprende que la voz no busca justificación sino comprensión. O eso me ha parecido.
Una vez más tu poesía es capaz de transmitir tanto dolor como belleza. Gracias Liora
Querido Jordi
Has señalado uno de los centros del poema: el peso de esos silencios que atraviesan generaciones y terminan prolongando aquello que alguna vez ocurrió. También has percibido muy bien la intención de las preguntas: buscar comprensión, intentar llegar al origen de una herida que parece repetirse de una vida a otra.
Gracias por detenerte en esa dimensión del poema y por tu lectura tan sensible y atenta. Siempre es un gusto encontrarte entre mis letras.
Un fuerte abrazo.
— LIORA
El placer es poder leerte mi estimada amiga.
Muy duro tu poema. Lleno de dolorosas preguntas. Lleno de impotencia por eso que fue el origen de las propias heridas.
Hay que sanar esa herencia para no dejársela a los que vienen después.
🫂
Querida Lacarmentere
Has tocado justamente uno de los centros del poema: esas preguntas que llegan tarde y buscan el origen de una herida que quizá comenzó mucho antes de nosotros. Y sí, romper esa transmisión es fundamental; que el dolor encuentre un límite y no siga pasando de unas manos a otras.
Me ha llegado mucho tu manera de leerlo, sobre todo esa mirada hacia quienes vienen después. Tal vez ahí esté una de las razones más profundas para romper la quietud.
Gracias de corazón por detenerte en mis versos y acompañarlos con tanta sensibilidad.
Te envío un abrazo grande, querida amiga.
— LIORA
Querida amiga Nelly!
La sensibilidad con la que abordas el dolor heredado deja muchas respuestas a preguntas jamás contestadas. Como por ejemplo ¿Por qué es así? (Alguien)
Esta escritura lleva en su tinta una gran dosis de madurez y de perdón para comprender a aquel que, tal vez, sin querer pueda haber hecho daño. Digo tal vez, porque tal vez era su forma de expresarse, o eran sus propios fantasmas internos que le manejaban las manos y la palabra. Y lamentablemente esos fantasmas no nacen dentro de uno, alguien más los pone allí.
Magistral tu manera de enseñarnos como realmente se conforma la personalidad y las conductas del ser humano, que puede ser aborrecido por ello; pero una vez comprendido, también puede ser perdonado.
Tu poema tiene una humanidad casi inalcanzable, ejemplar diría yo. Eres lo superlativo de lo humano.
Gracias por compartirnos tu inspiración y tu concepción de la vida, con un visión tan particular. Simplemente la tuya.
Abrazo enorrrrme!
Grabriel.
Gabriel, amigo querido.
Tus palabras me han llegado de una manera muy especial. Has entrado en una zona delicada del poema: comprender de dónde puede venir una herida y cómo aquello que alguien recibió termina, muchas veces, pasando a otras manos.
La pregunta ¿quién te partió primero? nació justamente de esa necesidad de mirar hacia atrás, hacia el niño que existió antes del adulto, hacia sus propios silencios y aquello que también pudo haber heredado. Comprender esa cadena permite mirar la historia desde un lugar más amplio y profundamente humano.
Me conmueve muchísimo la generosidad con la que hablas de mi escritura. Eso de lo superlativo de lo humano me queda enorme, querido amigo, pero lo recibo con todo el cariño con que sé que me lo entregas.
Gracias por leer más allá de la herida y por encontrar también al ser humano que permanece detrás de ella. Tener un lector y amigo capaz de entrar así en mis versos es un verdadero privilegio.
Te envío mi ya acostumbrado abrazo enorrrrrme, Gabriel.
— LIORA
De abuela viene el silencio,
de padre viene el dolor,
mas en la sangre de una hija
se despierta la razón.
Lo que callaron los viejos
se quedó dentro de mí;
la herida pasa de mano,
pero hoy la quiero partir.
Si el silencio fue una casa
donde nadie habló jamás,
yo saldré rompiendo puertas
para aprender a nombrar...
Un abrazo fraterno mi apreciada amiga - LIORA.
Querido Freddy
Qué hermosa manera de responderle al poema desde tus propios versos. Has recogido justamente ese hilo que atraviesa generaciones: el silencio que viene de lejos, la herida que cambia de manos y, finalmente, alguien que decide interrumpir su recorrido.
Ese cierre, saliendo y rompiendo puertas para aprender a nombrar, dialoga de una manera preciosa con mi aguja entre los dientes y con esa necesidad de quebrar la quietud.
Gracias por regalarme una respuesta tan sensible y por entrar de esta manera en mis versos. La recibo con muchísimo cariño.
Un abrazo grande, querido amigo.
— LIORA
Gracias querida Nelly!
Es una exquisita y reflexiva manera de dialogar.
Un fuerte abrazo.
Muchas gracias, querida Elideth. Me alegra mucho que hayas recibido así estas palabras y este diálogo. Siempre es un gusto encontrarte en mis letras.
Un fuerte abrazo para ti también.
— LIORA
Gracias Nelly.
Un abrazo.
Sobresaliente
👌
Muchas gracias, Sir Frido. Recibo con mucha alegría ese sobresaliente y tu generosa valoración. Un gusto tenerte por aquí.
Un cordial abrazo.
— LIORA
....Abuela, ¿le diste leche o miedo?
¿Le enseñaste la callada que mata?
Ella teje algo invisible.
Teje la infancia de padre.
Teje la mía.
No hay diferencia......
En esta casa, Liora, hay gran dolor acerca de lo cual nadie habla, cual sus bocas cosidas, para no dar explicaciones que dolor fue la causa. No la abuela ni el padre han mostado entendimiento para las dudas de la muchacha.
.....¿El dolor es una herencia que no se devuelve?
El silencio es una habitación donde todos estamos muertos.
Nadie responde.
Yo sigo aquí.
La aguja entre los dientes.
Rompiendo la quietud.....
Muy profundo y mey sentido poema.
Un abrazo de mi cariño amiga
David
Pero , la diferencia es la determinación de la muchacha a descubir que era esta dolorosa herencia.
......
Precioso poema, un dolor y un silencio que perduran. abrazos.
Nelly… 💙
Hay silencios que pesan más que cualquier palabra.
Y dolores que empiezan cuando todavía somos niños y se quedan con nosotros más de lo que quisiéramos.🥺
Me ha estremecido esa aguja entre los dientes, rompiendo al fin la quietud.
Un poema profundo y valiente. ✨✍🏼💙
Un abrazo, poeta.
Maby, gracias por detenerte justo en esa aguja. Para mí también concentra mucho de lo que quería dejar en el poema: algo pequeño, casi doméstico, que termina cargando con años de silencio.
Me alegra que hayas percibido ese momento como una ruptura de la quietud, porque ahí la voz deja de soportar en silencio y empieza, por fin, a atravesar lo que llevaba dentro.
Gracias por leer con tanta sensibilidad y por acompañar estas letras.
Un abrazo enorme, poeta.
— LIORA
¿El dolor es una herencia que no se devuelve?
El silencio es una habitación donde todos estamos muertos.
Nadie responde.
LIORA, he buscado millones de veces como expresar ese dolor que siento , y tú lo has hecho tan certero que , si me lo permites , tus palabras serán mi estandarte cuando me pregunte ¿ cómo me encuentro? Gracias “ Alma de amiga “ 💋
Tuñy, me has dejado pensando con esa pregunta sobre el dolor como herencia.
Hay dolores que llegan hasta nosotros sin que los hayamos elegido, silencios que ya estaban en la casa antes de que aprendiéramos a nombrarlos. Por eso me conmueve tanto que hayas sentido estos versos tan cerca de ti.
Si mis palabras pueden acompañarte cuando alguien te pregunte cómo estás, recíbelas como tuyas también. A veces la poesía hace justamente eso: presta una voz cuando la propia se queda pequeña frente a lo que duele.
Gracias por decirme algo tan hondo, alma de amiga.
Un abrazo enorme.
— LIORA
Ufff, Nelly, cómo nos sorpendes con esa narrativa poética que explora el trauma generacional y el peso del silencio familiar que se transmite como una herencia ineludible. En esa voz lírica se cuestiona a los antepasados buscando entender el origen de la violencia y el dolor que fracturaron su propia existencia. A través de metáforas sobre el acto de tejer y coser, nos ilustras cómo la comunicación se encuentra asfixiada por secretos y heridas que no sanan. Tus letras describen una dualidad emocional donde el afecto y la agresión coexisten, dejando a la protagonista atrapada en una quietud opresiva. Finalmente, la obra representa un esfuerzo por romper el mutismo impuesto, enfrentando una historia de sufrimiento que parece repetirse cíclicamente entre padres e hijos.
¡Hermosos compartires y sentires!
Abrazos mil.
Racsonando, tu lectura toca un punto esencial del poema: esa forma en que ciertos silencios pasan de una generación a otra hasta volverse casi una educación del cuerpo y de la palabra.
Me interesó mucho que vieras en las imágenes de coser y tejer algo más que un recurso visual. Ahí quise dejar la sensación de una familia que va cerrando heridas sin curarlas, sujetándolas apenas para poder seguir adelante.
También está esa contradicción que señalas entre afecto y agresión, porque muchas veces ambos convivieron bajo el mismo techo y terminaron confundiendo la manera de amar.
Gracias por leer con tanta atención ese intento de romper el mutismo heredado.
Abrazos mil de vuelta.
— LIORA
Gracias por compartir amiga Nelly, me recuerda mi niñez y juventud, escuchar silencio y no encontrar nada, más de una generación donde no hay palabras, la abuela cosio las bocas quedaron todos sin hablar, me decía una vez mi abuelo días antes de morir, cuántas veces sus padres le han dicho hijo te quiero, nunca conteste, a lo cual me dijo, nunca se lo dijimos nosotros a ellos, no había palabras, no nos enseñaron a hacerlo, es un camino que va siempre adelante, solo ustedes tienen la llave, de romper ese ciclo, diganle te quiero mamá, te quiero papá, enseñe los a amar para cambiar el cuento. Saludos
Adolfo, qué fuerte esa conversación con tu abuelo. En unas pocas frases aparece una educación emocional entera: generaciones que crecieron sintiendo mucho y diciendo poco, porque nadie les había enseñado a ponerle voz al cariño.
Me tocó especialmente eso de que ellos tampoco habían escuchado un te quiero de sus propios padres. Ahí se entiende cómo ciertos silencios se heredan casi sin darse cuenta.
Y sí, quizá la verdadera ruptura del ciclo empieza precisamente ahí: en aprender a decir lo que antes se callaba, en abrazar a tiempo, en enseñar a los hijos que el afecto también necesita palabras.
Gracias por compartir un recuerdo tan íntimo y tan valioso.
Un abrazo grande, Adolfo.
— LIORA
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