Te conocí con una personalidad indecisa.
Mirar tu perfil bien delimitado
por la sombra de los árboles en verano,
ver tus dedos corriendo por los dientes blancos
sobre el piano.
Me hipnotizaba el bailar de tus manos,
la vivacidad del momento
y verte siendo el protagonista de tu propio concierto.
Te conocí resolviendo teoremas matemáticos,
cuando eras un loco algebraico
y la fórmula general la llevabas en la mano.
Cuando tenías la paciencia para repetir lo incomprendido,
para seguirme enseñando y apoyando.
Cuando tus confesiones de amor se disfrazaron
en notas de piano
y en medallas con reformulaciones,
la cegues me invadió
y el tiempo nos soltó.
Ahora, solo pienso en el pianista aritmético.
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Autor:
Raindrop (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 10 de agosto de 2026 a las 21:35
- Comentario del autor sobre el poema: ¿Cómo te ha ido?, ¿qué ha pasado de nuevo?, ¿tienes historias para contarme?, etc. Simplemente te he pensado y rememorado; lo cual me lleva a concluir que es tortuoso el existente silencio desolador. Y como las posibilidades de que me leas son minúsculas. Hoy te confieso, ante un foro en el que el anonimato me abraza, que la intriga por saber como habría sido decir la verdad y conocer el tacto de tus labios, me mata, pero a la vez me divierte. Porque es vivir en esa fantasía que se queda en sueño. A mis apreciables y estimados lectores, me gustaría saber si han vivido de esos amores que parecen nunca irse y si es así ¿cómo los han vivido? Les mando un cálido abrazo y recuerden amar al amor y también al desamor.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 12
- Usuarios favoritos de este poema: Nelly Cevallos - Liora, Gabriel Hernán Albornoz, Mauro Enrique Lopez Z., JUSTO ALDÚ, Texi, Daniel Omar Cignacco
- En colecciones: R.G.R..

Offline)
Comentarios2
Hola poetisa anónima: creo que todos hemos vivido esos amores que no se olvidan jamás. Yo a mis 15 años me hice poeta por uno de ellos (hoy tengo 53). Y he aprendido a vivir sin ese amor, a soltarlo en el aire y que vuele lejos de mí porque tal vez nunca fue mío. Quise saber si volvía, para calcular cuanto de ella había sido. Volvió fugazmente, solo para disipar mis interrogantes y se volvió a volar. Son esos amores que nos se olvidan y duran para siempre, pero el tiempo los va martillando hasta que desaparecen debajo de la piel. Pero siempre están. Al menos me dejó algo bueno, me hizo poeta. Y aquí estoy frente a tí y a otros muchos amigos para los cuales escribo historias de amores y desencuentros. Y así, todos nos leemos y vamos desahogando nuestros penares. Saludos desde San Francisco, Argentina.
Estimado Gabriel:
En primer lugar, gracias por detenerte a leer estas letras. En segundo lugar, aprecio y agradezco infinitamente que compartas tu historia.
Tienes toda la razón, siempre son esos amores los que nos hacen poetas, los que nos llevan a descubrir la belleza de la poesía y rima, son las personas que siempre están sin tener que estar.
Es una alegría poder compartir contigo y con diversos amigos, poetas, versos y rimas de temas variados; como bien mencionas.
Un abrazo, desde un lugar de nuestra Tierra.
Hay que escribir para no morir.
Sabias palabras amiga poetisa: hay que escribir para no morir. Palabras que van a quedar resonando más allá de este blog, debajo del sonido, diluido en sangre. Saludos a ese lugar de nuestra tierra donde te encuentras.
Gracias por notar esos pequeño detalles, amigo poeta.
Un cálido saludo.
Hay que escribir para no morir.
. Un texto íntimo y evocador, donde la música, las matemáticas y el recuerdo se entrelazan para retratar a una persona desde distintas facetas. Hay imágenes muy originales, especialmente ese «pianista aritmético», que deja al final una sensación de nostalgia y misterio.
Con todo respeto, te sugeriría poner el poema en negrita, porque el formato actual, con tanto espacio y versos muy claros sobre el fondo, me costó un poco seguirlo visualmente. La negrita podría darle además mayor presencia y hacer que las imágenes respiren mejor.
Saludos
Apreciable Justo:
Inicialmente, me alegra que hayas podido visualizar la imagen del «pianista aritmético» y que pudieses sentir esa nostalgia con la que fue escrito este poema.
De igual manera, agradezco tu retroalimentación respecto al formato, ya lo modifiqué y tienes razón. El espaciado se redujo y por lo tanto parece que tiene más flujo, visualmente hablando. En contadas ocasiones es que recibo retroalimentación de este tipo y es triste, porque me gustaría saber más sobre lo que prefiere la comunidad.
Saludos.
Hay que escribir para no morir.
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