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PECH

La lucidez implosiona de este lado del espacio

deja el dolor al descubierto y sin pena

y su licor estalla en una pluma de oro cálido.

 

Así llegaste y te pausaste... como el pasado.

Ceniza hecha por el arte del amor y la guerra.

Imperceptiblemente, sin darme cuenta, hui.

 

Si me quieres mirar a través de un cristal de tiempo

y sal; entre el rencor y mis satélites; entre 

el olvido y la desdicha, voy dejando que la lluvia

 

crezca en un costado indeleble al sol y sus ojos. 

No pierdas el tiempo, después de todo 

a los diez años creía que los monstruos eran reales.

 

Creía que son pocas las circunstancias del deseo

que ameritaban el andar de la locura cuando 

las pasiones se entrelazan por allí, a lo lejos.

 

Si mis ojos fueron capaces de mirar hacia atrás 

tal vez la mañana sea la vida y la noche la muerte:

paso largas horas oyendo gemir al tornado, 

 

Asumo que no te olvido: de todas formas

nunca vi como otros corazones sintieron

mis fantasmas desde el fondo del océano.

  • Autor: David Pech (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 10 de agosto de 2026 a las 00:32
  • Categoría: Espiritual
  • Lecturas: 2
  • En colecciones: 33.


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