Hablando con mis lágrimas

Juan Diego Kammler

Te pienso, te sueño, y en silencio te sostengo, 
como si mis manos pudieran cuidarte de nuevo. 
Te extraño: no sé del desamor, 
pues aún te amo, aunque la distancia 
nos separe sin temor. 

Estamos lejos, desconectados, 
pero nos encontramos cuando se apaga el sol. 
En la penumbra te veo: 
apareces en mis lágrimas, 
dibujando tu cuerpo, al caer en mi habitación, 
y al recogerlas, me hablan, 
susurrando a mi corazón. 

Estoy cerca de ti 
cuando la lluvia te descarga desde mis ojos. 
Hoy te siento, te toco: 
eres parte de mí, 
y al escurrirte en mis lágrimas 
te cuido en lo más íntimo, 
pues mis ojos son tu hogar, 
el refugio que te protege 
aunque tú no puedas cuidarlo 
en esta nube torrencial. 

Sé que existes, sé por qué no puedes 
materializarte junto a mi lado. 
Estas lágrimas esculpen tu cuerpo, 
pero tu orgullo las seca, 
y con ellas se desvanece tu forma, 
esa forma que sujeto con pena. 

Hoy no podré verte más, 
porque te has apagado. 
Por última vez, te contemplo hermosa, 
resbalandote de mis ojos, 
la niebla se viste de rosas.

Serás inmortal en mi pecho: 
al hablarte, te desintegras 
para volver en moléculas a mi sangre, 
navegando por siempre en nuestro arte, 
ese amor que no quisiste darme. 

Aunque ya no te vea, 
quiero recordarte que te amo, 
aunque no lo comprendas. 
Siempre fui tuyo, 
pero hoy debo ahogarme en mis ojos 
para seguir amándote, 
aunque el cosmos se restablezca. 
Yo no tengo orgullo, 
solo amor, y debo, una vez mas; besarte, con los labios que secaste, esperándo ver cómo los dejaste, sin besos, sin hidratación, nunca hubo nada oara ellos, solo ilusión; esa que no se arrepiente de amarte porque yo la transforme en realidad, aunque no quisieras descubrirla.

Bésame aquí, mi amor, 
en las lágrimas que hoy te ven, 
pues has desaparecido del paisaje, 
has borrado tu huella de mi piel, 
pero permaneces en estas letras 
que me enseñaron quién soy y quien sere.

Hoy te sigo amando, 
como en todo el tiempo que estuve presente, 
siguiendo tu camino errante, 
aunque me hiriera no verte.
Te veo… te estoy viendo ahora, 
mientras lees estas palabras;
quiero que me veas, 
quiero amarte por última vez, 
besándote al salir de mis ojos, 
hablándonos, 
hablando con mis lágrimas, 
lágrimas que fuiste, 
lágrimas que formaste, 
lágrimas que ame;
en lo inevitable, pero siempre...
recuerdalo, yo te ame.

-Juan Diego Kammler 

  • Autor: Juan Diego Kammler (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 9 de agosto de 2026 a las 11:34
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 2


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