“Como en Pekín...”
han transcurrido 55 días;
uno tras otro,
silenciosos y perseverantes,
como páginas arrancadas
al calendario
para ser entregadas
al misterio de la palabra.
Cincuenta y cinco días,
cincuenta y cinco poemas,
cincuenta y cinco latidos
del mismo corazón que escribe
y edita en *Poemas del alma*,
dejando una pequeña huella
cada jornada; y con cada poema.
Quince veces el amor
pronunció su nombre; «Tuñy»,
quince poemas nacidos del amor,
de esa íntima región
donde el sentimiento no necesita explicación,
porque basta la presencia del ser amado
para que la palabra se convierta en memoria,
y la memoria, en verso.
Quince poemas más
para la serie «Mi poesía»;
ese territorio interior y único
donde el poeta se contempla
en el espejo de sus propios versos
y descubre, acaso,
que escribir no es solamente decir,
sino también buscarse
y encontrarse frente al espejo.
Siete «Alegorías»
alzaron sus símbolos
como antiguas torres del significado,
para hablar de aquello
que la realidad no siempre sabe nombrar.
Seis incursiones en el «Surrealismo»,
seis puertas abiertas al sueño,
donde la razón cedió su trono
a un pez, un reloj, una silla
o simplemente a la imaginación
y donde lo imposible encontró
su derecho a existir.
Seis «Homenajes o Tributos»,
porque ningún poeta camina
completamente solo:
sobre nuestros versos
resuenan otras voces,
otras vidas,
otras luces que nos precedieron
y se encendieron y aún permanecen
en la memoria de los hombres.
Cuatro «Sonetos»,
cuatro veces la palabra
sometida al rigor de la forma,
al delicado equilibrio
entre la música y la medida,
entre la emoción y la arquitectura del verso
mayor o menor, pero casi siempre milimétrico,
Y después, la desnudez
de un «Aforismo»:
una sola chispa,
un pensamiento concentrado
hasta convertirse en luz
que todo lo resuelve.
Una «Oda o Canto»,
para elevar la palabra
por encima de lo cotidiano
y celebrar aquello
que merece ser celebrado.
Un poema “Denuncia social”
pues para bien o para mal
la poesía también es un grito
crítico que anuncia y denuncia.
Y, finalmente,
un «Poema compartido»
aun sin compartir
que mantiene vivo un colibrí
porque el verso
alcanza su verdadera dimensión
cuando abandona las manos de quien lo escribe
y encuentra otro corazón
donde continuar su existencia.
55 poemas del alma
no son cincuenta y cinco composiciones,
son cincuenta y cinco días de vida,
cincuenta y cinco fragmentos de pensamiento,
cincuenta y cinco conversaciones
entre el silencio y la palabra.
Cada poema ha sido una puerta.
Cada verso, una huella.
Cada palabra, una tentativa
de detener por un instante
aquello que inevitablemente pasa.
Y al contemplar ahora este camino,
comprendo que quizá la poesía
no consiste en llegar a ninguna parte.
Consiste en caminar:
En mirar.
En sentir.
En recordar.
En amar…
Y, sobre todo,
en atreverse a dejar constancia
de aquello que alguna vez
tembló dentro de nosotros.
Cincuenta y cinco días después,
la página queda escrita,
pero el viaje aquí no termina
porque mientras exista una emoción
que reclame un nombre,
un recuerdo que pida permanecer,
un sueño que busque palabras
y un corazón dispuesto a escuchar
o un nuevo amigo poeta que sumar
habrá muchos más «Poemas del alma»,
habrá poesía y un solo camino
en este universo de poetas.
CRISPÍN
Mi poesía
Poema Nº99
@JordiCris Derechos de autor reservados©️
-
Autor:
CRISPÍN (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 9 de agosto de 2026 a las 05:32
- Comentario del autor sobre el poema: La celebración de mis 55 días en Poemas del alma. Gracias a todos los que me habéis leído, comentado o incluso elegido como "favorito"; pero sobre todo gracias a las nuevas amistades y a esta puerta abierta para disfrutar de la pasión de la poesía.
- Categoría: fecha-especial
- Lecturas: 1
- En colecciones: Poema extendido.

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