La silla vacía
me mira,
me llama en silencio.
Sueña con llenarse
de mi descanso.
No le hago caso,
ando preocupada
por los benditos
quehaceres.
Pasaron los días
y en silencio, espera.
La cubrieron de cosas
y entonces sí la miré:
quise volver a ella.
Un día, la limpié
y por fin me senté.
Respiré hondo,
solté un suspiro largo.
Ella, sin decir ni pedir nada,
en un sagrado silencio
me sostiene.
Y yo
escucho
los ecos
de descansos pasados.
-
Autor:
RoxanaHocesMontes (
Online) - Publicado: 7 de agosto de 2026 a las 23:36
- Comentario del autor sobre el poema: Cuando niña pensaba que las cosas tenian vida, ahora de adulta siento sus espiritus que es el mio seguramente.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3
- Usuarios favoritos de este poema: **~EMYZAG~**

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