Ay, que difícil, corazón.
Bajé al pozo sediento
Ay, bajé con ambición
Y me quedé adentro.
No gritaba auxilio,
no venía el socorro.
Viví un martirio,
lo viví solo.
Ni agua ni vías
No hay escapatoria
Y de pronto un día
Asomó una paloma
De una unidad a diez decenas
Cantando, volando, quitaban mis penas
Miraba hacia abajo, y en un reflejo
Veía en el cielo volando un vencejo
Mirlo, estornino, tórtola turca,
Libraban condenas, se iba mi lucha.
De pronto el sol me alumbró de frente
y pude salir gracias a sus plumas.
Ay, que pena, vida mía
¿Por qué no me ayudaste?
Ay, cuanto te costaría
Por una vez arriesgarte
Que pena, mi amor
No ofreciste tu brazo
No me pude agarrar
Al quedarme encerrado.
Tan cegado estaba
Que lo dejé pasar
Y al darme cuenta
Lo quisite negar
Ay que difícil, corazón
Solía darte la razón
Pero ahora me di cuenta,
Me dejaste en la depresión.
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Autor:
Daniel González (
Online) - Publicado: 7 de agosto de 2026 a las 18:54
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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