Daniel González

Las Aves del Pozo

Ay, que difícil, corazón.

Bajé al pozo sediento

Ay, bajé con ambición

Y me quedé adentro.

 

No gritaba auxilio,

no venía el socorro.

Viví un martirio,

lo viví solo.

 

Ni agua ni vías

No hay escapatoria

Y de pronto un día

Asomó una paloma

 

De una unidad a diez decenas

Cantando, volando, quitaban mis penas

Miraba hacia abajo, y en un reflejo

Veía en el cielo volando un vencejo

 

Mirlo, estornino, tórtola turca,

Libraban condenas, se iba mi lucha.

De pronto el sol me alumbró de frente

y pude salir gracias a sus plumas.

 

Ay, que pena, vida mía

¿Por qué no me ayudaste?

Ay, cuanto te costaría

Por una vez arriesgarte 

 

Que pena, mi amor

No ofreciste tu brazo

No me pude agarrar

Al quedarme encerrado.

 

Tan cegado estaba

Que lo dejé pasar

Y al darme cuenta

Lo quisite negar

 

Ay que difícil, corazón 

Solía darte la razón

Pero ahora me di cuenta,

Me dejaste en la depresión.