Transcurro

Elizabeth Maldonado Manzanero

Refugiada en la fantasía,

en la pereza de la mañana,

en el silencio y la niebla

de mi conciencia.

 

Soy un ser improvisado

que encuentra su continuidad

en la muerte de cada día.

 

Nací

bajo el miedo,

refugiada en el engaño,

y camino hacia el destino

de todos aquellos que vivimos

sin haber sabido disfrutar la vida.

 

Estoy cansada

de este destino absurdo

y ordinario.

 

Mi alma, insípida,

ya no soporta

más tedio

ni más cobardía.

 

Llevo la marca del veneno

tatuada en la memoria.

 

Con el libre albedrío jugué

y perdí;

el sortilegio se cumplió,

y aquí estoy,

rozando la locura.

 

Con la fiebre por lo alto

e invadida de tu sombra,

transitas libremente

por las paredes de mi piel,

te anidas delirante

y permaneces oculto

en las mentiras impiadosas

de tu exquisita boca.

Comentarios +

Comentarios2

  • Nelly Cevallos - Liora

    Querida Isel:

    Hay una honestidad muy intensa en estos versos. Sentí cómo la voz poética va atravesando el miedo, el desencanto y el peso de la memoria hasta llegar a ese final donde la sombra termina habitando la propia piel. Me gustó que el poema conserve esa tensión de principio a fin, sin perder la fuerza de quien se atreve a nombrar sus heridas. Gracias por compartir una escritura tan abierta y tan valiente. Un abrazo.

    — LIORA

    • Elizabeth Maldonado Manzanero

      gracias por la sensibilidad y compartirme la profundidad de tus cavilaciones, humildemente gracias.

    • Salvador Santoyo Sánchez

      Con la fiebre por lo alto

      e invadida de tu sombra,

      transitas libremente

      por las paredes de mi piel,

      te anidas delirante

      y permaneces oculto

      en las mentiras impiadosas

      de tu exquisita boca.


      Saludos poeta Isel



    Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.