El león

Alex Pantoja 23

Tras los barrotes, el león

vuelve a repetir

su monólogo

(pero él aún no lo sabe).

Su guion ya está

establecido, al igual

que su destino;

son millones

y millones

a los que les toca

ese penoso papel,

sin cuestionamiento

alguno,

solo les meten la idea de sobrevivir.

Será un eterno retorno

para él,

y se repetirá en sus hijos

y en los hijos de sus hijos.

El fatal león ahora es liberado,

pero no sabe aún que existen

las praderas

y las montañas.

Porque él ya ha cazado

su primera presa, ya puede

ir a su jaula nuevamente:

está feliz porque hoy solo sabe

que no morirá de hambre.

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Comentarios1

  • Nelly Cevallos - Liora

    ¡Hola, Alex!

    Tu león termina representando mucho más que un animal en cautiverio. En él se reconoce a quien ha nacido dentro de un sistema tan repetido que ya no alcanza a imaginar otra forma de vivir. Me pareció muy potente esa idea de que la prisión no siempre necesita barrotes cuando también puede instalarse en la costumbre y en el miedo.

    El desenlace me dejó pensando. La posibilidad de volver voluntariamente a la jaula, porque el hambre pesa más que la libertad desconocida, convierte el poema en una reflexión muy humana. A veces sobrevivir termina pareciendo suficiente, incluso cuando existe un horizonte mucho más amplio esperándonos.

    Gracias por compartir un texto que invita a cuestionar no solo el destino del león, sino también nuestras propias jaulas.

    Un fuerte abrazo.

    — LIORA



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