Vacío

Lúa Betancourt

Mis párpados se cierran como el sello de una tumba,
pestañas convertidas en maleza negra
abanicos con alas de noche.

El mundo se drena sobre mí
cual agujero negro que devora todo,
pero el bocado más amargo se atora en mi garganta.

Y entre la infinitud de luces, estrellas y reflectores
sigo fluctuando entre la nada
igual que el cadáver
que emerge del mar
reclamando ser reconocido.

Todas las noches apago la luz
con los ojos húmedos y un vacío
en mi pecho abisal.



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