Un día miré a la luna y le dije:
"Oye, qué hermosa estás."
Ella volteó a verme y sin empatía se empezó a carcajear.
Yo que fui sincero, la miré mal, esperando su respuesta o marcharme sin mirar atrás.
Luego de varios días ella se dignó a parar.
Sus burlas cesaron y sus lágrimas de risa se convirtieron en sal.
Con una sonrisa maliciosa me devolvió el mal mirar, y aprendí que no debo ver mal a alguien que mi corazón decidió amar.
Ella con sobredosis de amores me vio y dijo:
"No me interesas ni siquiera para salir a caminar."
Entonces la vi y empecé a sollozar.
Me di media vuelta y la solté para no verla más.
-
Autor:
Monito de goma (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de agosto de 2026 a las 18:16
- Categoría: Amor
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: Nelly Cevallos - Liora, Antonio Pais, Gabriel Hernán Albornoz, Salvador Santoyo Sánchez

Offline)
Comentarios1
Dulce poema querido Sebastian. Tiene la carga emocional de un amor desencontrado. Me encantó! Saludos desde San Francisco, Argentina.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.