—"Dios ha muerto", sentenció Nietzsche.
—Dios no puede morir.
—Dices bien. No puede morir lo que nunca estuvo vivo.
jueves, 30 de julio de 2026
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Autor:
Alek Hine (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de agosto de 2026 a las 01:01
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 31
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z., Sheilo Sanz, Nelly Cevallos - Liora, noasubin, JordiCris ✍️
- En colecciones: Reflexión.

Offline)
Comentarios1
Que bonita reflexión...aquí mi réplica con el respeto que usted se merece.
Dios no puede morir,porque quién sustentaría la tierra?
hoy un árbol nace y da semilla ,una fuente sacia al sediento y un cielo puede brillar .
Morirá el eterno?
No!!!
Morirá el fuego del desierto?
No!!!
No morirá ,porque él , no es hombre para nacer; él ,es el todo.
Primeramente, le agradezco su opinión; me complace saber que le pareció bonita mi reflexión, eso me anima a seguir reflexionando. 😉
Segundamente, con sus palabras finales me hizo memorar a los Ángeles Negros con su canción "No morirá jamás": https://www.youtube.com/watch?v=Q4T27w36kpg&list=RDQ4T27w36kpg&start_radio=1
Finalmente, aquí le dejo un fragmento de mi texto, donde expongo por qué pienso así acerca de Dios:
¿No es por perplejidad, y ante la frustración de no poder entender a plena satisfacción por qué hay orden e inteligencia en el universo, que nos asimos a la figura de una Suprema Inteligencia como ‘explicación’? Bien podríamos designarla como ‘La Explicación’, con mayúsculas, pues tendemos a verla como ‘la explicación de todo’, excepto de sí misma (la ‘Explicación inexplicada’ podríamos llamarla, aunque, claramente, una ‘Explicación inexplicada’ no es explicación). ¿No es esto otra ilusión, un autoengaño? Avanzamos… nos deslizamos por la pendiente; llegamos a la orilla del precipicio… y nos detenemos… Parados al borde de la profunda sima del misterio, ahí donde termina el conocimiento que tenemos por seguro, nos asomamos a la impenetrable oscuridad... es un abismo al que no le vemos fondo; impotentes y llenos de estupefacción, como ebrios a causa del extremo desconcierto, sufrimos el vértigo y comenzamos a desvariar: nos figuramos a ‘Dios’, especialmente el Dios impersonal. “En esa lobreguez abisal se oculta Dios”, se nos dice o se nos da a entender. ¿No es bastante extraño, motivo de sospecha y contradictorio que en las tinieblas, donde no podemos ver en absoluto, Dios sea visible al ojo humano? Ironía, que no viendo, veamos. Sería más acertado llamar a eso, desde humana perspectiva, nuestra ‘Ignorancia Suma’, en lugar de ‘Dios’.
Aunque parezca paradójico, el Dios impersonal es un error más grave, por provenir de intelectos "más sofisticados" (el mismo yerro es más grave cuando lo comete una mente "más ejercitada en reflexión" y con "mejor preparación para tales menesteres"). La verdad es que ambos tipos de Dios (personal e impersonal) me parecen tan humanos, por más extravagantes que, conceptualmente, pudieran ser a simple vista o a priori; nacidos de nuestro interior, frutos de nuestra imaginativa mente, ¿no son el producto de una especie de humanal delirio?
Si lo desea, puede leerlo todo aquí: https://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-560196
Saludos cordiales.
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