El combustible

Nicolás Alejandro Gabriel

Se acerca el final de la obra.

Díganme que no es cierto,

porque todavía no pude recuperarte

y el telón va pesando sobre mis hombros.

 

¿A quién se le ocurre escribir

que el protagonista de mi vida

se queda sin ti? ¿A quién?

Habiendo tantos finales

incluso los inconclusos,

tuvo que ser este.

 

¿Qué provincia, qué ciudad

ve salir tu luz desde el este?

¿En qué aguas tranquilas

haces círculos con los pies

mareando las horas?

 

¿Quién es?

¿Quién acomoda los tendales

y come los agrios tomates de tus patios?

 

Ah...

 

Recuerdo el universo equilibrando.

Me temo

que algunos tenemos que ser el combustible

para que la vida siga su rumbo.



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