I
Gira el cilindro de bronce.
El aire no retiene el nombre
que la mano acaba de soltar.
Esta mesa guardaba una huella.
El peso era tuyo.
Pero la casa no espera:
entra otro cuerpo,
la ocupa,
bebe.
II
Raíz en la sombra
comiéndose la forma de los huesos.
Lo que fuiste
es una mancha oscura bajo el suelo.
III
El cilindro sigue girando.
La mesa aguanta el peso nuevo.
El vaso se llena con otra agua
y una mano extraña apoya los nudillos
donde estuvo tu fiebre,
sin saber qué piso sostiene.
Antonio Portillo Spinola ©
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Autor:
Spinoport (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 30 de julio de 2026 a las 13:46
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
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