Soy un cotiledón,
una promesa,
un anuncio
que aún no se anuncia.
Soy un prospecto,
el instructivo escrito en savia,
que aún no explica nada.
Soy la radícula,
que percibe el abajo,
la cría abandonada,
que unge mamá
al papel secante.
Soy la curiosidad
que despertó el vidrio,
milagros de agua,
el lugar en que habito.
Soy clamor
de verde que sana,
tengo futuro de sombras
y melodías silbadas.
Soy un coleóptilo,
no es mi intención,
pero explico:
no siempre la dureza
es protección.
Soy embrión,
o el primer envión,
pequeña gota
del gran aluvión
que tal vez
prevalezca.
-
Autor:
Espantapájaros (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 30 de julio de 2026 a las 08:31
- Comentario del autor sobre el poema: El poema se construye como una meditación germinal: cada verso se identifica con una fase del crecimiento vegetal —cotiledón, radícula, coleóptilo, embrión— para simbolizar la fragilidad y la potencia de lo que aún está por nacer. La voz poética se reconoce como promesa, curiosidad y clamor de vida, oscilando entre la vulnerabilidad y la posibilidad de persistir.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 4
- En colecciones: Existenciales y filosóficos.

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.