Nadie sabía
quién cuidaba
las nubes.
Todos admiraban
la lluvia.
Todos celebraban
el arco iris.
Pero nadie
miraba
las manos
que sembraban
el cielo.
Vivía
en una colina
hecha de viento,
donde las escaleras
subían
hasta el dorso
de la mañana.
Su jardín
no tenía tierra.
Tenía
claridades.
Cada nube
crecía
dentro de una maceta
tejida
con neblina
y cantos de alondras.
Las regaba
con el agua
que el alba
dejaba olvidada
sobre las hojas
del horizonte.
Las podaba
con unas tijeras
forjadas
en el primer relámpago
que aprendió
a no herir.
Una tarde
lo encontré
sembrando
una nube diminuta.
Era tan pequeña
que apenas
podía sostener
una gota.
Le pregunté:
—¿Por qué cuidar
algo tan frágil?
Él sonrió,
como sonríen
los árboles
cuando el otoño
les promete
otra primavera.
Y respondió:
—Toda lluvia
comienza
siendo
una esperanza
demasiado pequeña
para que el mundo
la tome en serio.
Después
me mostró
sus cultivos.
Había nubes
con aroma
a pan recién horneado,
otras
que florecían
en forma
de música,
y algunas
tan transparentes
que sólo aparecían
sobre los pueblos
que aún sabían
mirar hacia arriba.
Vi una nube
cubierta
de semillas luminosas.
—¿Qué sembrará? —pregunté.
—Sombras
para los caminantes
del verano,
respondió.
Otra llevaba
dentro de sí
miles de gotas
sin nombre.
—¿Y esas?
—Serán
las lágrimas
que aliviarán
a quienes
todavía no saben
que también
la tristeza
puede florecer.
Cuando el sol
comenzó
a esconderse,
el jardinero
abrió lentamente
sus manos.
Las nubes
alzaron el vuelo
como un rebaño
de jardines errantes.
No iban
a cubrir el cielo.
Iban
a repartir
sus cosechas.
Entonces comprendí
que el cielo
no es un techo.
Es un inmenso huerto
donde alguien,
con infinita paciencia,
siembra
la lluvia,
la sombra
y la esperanza,
para que la tierra
nunca olvide
que todo fruto
nació primero
en un sueño
cultivado
más arriba
de nuestros ojos.
Rosa María Reeder
Derechos Reservados
-
Autor:
Rosa Maria Reeder (
Offline) - Publicado: 30 de julio de 2026 a las 01:28
- Comentario del autor sobre el poema: «Las lluvias más fecundas nacen de las manos que aprendieron a sembrar el cielo.»
- Categoría: Surrealista
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: El Hombre de la Rosa, Gabriel Aranda, Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z., Lualpri

Offline)
Comentarios2
El jardinero de las nubes.Genial.En todas tus poesías veo que el séptimo arte EL CINE se haría Obra de Arte con tus POESÍAS.Enhorabuena y gracias.
¡¡A esto lo llamo Belleza!!
Gracias por compartir tu arte, poetisa.
Shalom, colega de la pluma
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.