¡Oh, llévame mi Dios sin sufrimiento!
En esta vida he purgado mi pecado.
Ya arrepentido, limpio y confesado,
quiero alcanzar contigo el firmamento.
Te entrego mi cansado pensamiento.
Mi fuego en el camino se ha apagado
y, libre del fardel de mi pasado
espero de tu gracia el santo aliento.
Viendo de cerca tu divina luz
que disipa las sombras de mi mente,
encuentro en ti regazo mi consuelo.
En la tierra dejé mi antigua cruz,
con un suspiro tibio y elocuente
para volar contigo al alto cielo.
Classman
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Autor:
Classman (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 29 de julio de 2026 a las 06:48
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: Una voz, Francisco Javier G. Aguado 😉, Anita del Perú., Lualpri, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios3
Que hermoso poema Señor Classman.
Me ha complacido leerlo muchísimo, es desgarrador, pero siempre con esa belleza que caracteriza su estilo.
Dios le bendiga.
Muchas gracias por su visita y su generoso comentario. Saludos
Muy bello y logrado soneto.
Un abrazo cordial desde un Valladolid que arde de calor....
Querido paisano, por estas latitudes estamos igual, la proximidad del mar y su humedad hace insoportable el respirar con facilidad. Pero bueno, siempre está la playita para refrescarnos. Abrazo Paco
Que así sea, estimado amigo Clasman.
Gracias por compartir tus letras.
Un abrazo.
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