PenumbrAve

Kiba3008

 

A la espera, consumida

De una oscuridad

Sin boletos de ida,

Permaneces en vigilia.

 

Otorgas tu augurio,

Tu malévolo infortunio,

A mi morada

Descorazada.

 

Carente de seguridad,

Apresándome del mal

Con tu graznido.

Penetrante, me estás observando

Con tus ojos cristalinos,

Fijamente en los míos.

 

¡Vete, ave desquiciada!,

¡Vete, y llévate tu mala mirada!,

Rígida y trastornada.

 

Llévate tu plumaje de historia,

O en vez de ojos, ¡quítame la memoria!

Pero como tú no podrás,

Vete y no vuelvas,

No vuelvas nunca más.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.