UN AMOR EN SILENCIO

Federico Mendo Sánchez

¿Cómo decirle, señora, lo que llevo escondido?

Mi pecho se estremece cuando encuentra su mirada;

pero hasta hoy confesarle no me ha sido permitido,

y guardo este sentimiento con el alma resignada.

 

Días van y días vienen, y conservo este secreto;

desde el instante en que la vi, más fuerte late el corazón.

Lucho por vencer mi anhelo, procurando ser discreto;

solo me queda callarlo y pedirle a Dios perdón.

 

Es un sentimiento noble que a mi vida ha llegado;

sus pasos de cada tarde mi memoria ha dibujado.

Sin querer, hasta su calle más de una vez he llegado,

y quedo preso del hechizo que en mi pecho ha despertado.

 

No pretendo arrebatarle la paz de su hogar querido,

ni sembrar una tristeza donde florece el amor;

prefiero llevar en silencio este sueño reprimido,

antes que causarle lágrimas o sembrarle algún dolor.

 

Quizá nunca usted conozca la verdad de mi destino;

tal vez este sentimiento nazca y muera sin hablar.

Hay amores que en la vida siguen otro fiel camino:

el de aprender a querer... y también saber callar.

 

Si algún día, cuando el tiempo borre toda esta emoción,

y vuelva a verla por la calle con la misma admiración,

sonreiré agradecido por tan bella inspiración,

pues amarla en el silencio también fue una bendición.

 

 



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