La taza volcada en el blanco mantel
abrió un negro agujero de agua.
Ningún ruido se asomó desde la cocina;
Ninguna voz.
Todo encalló en una fuga.
Ni el testigo de enfrente,
ni el hombre detrás de los gruesos cristales.
Un zumbido aleteó, escurridizo.
Los oídos se alzaron,
las miradas se trenzaron en el vacío
y lo negro se esparció en azul.
El zumbido venció al silencio.
Abajo, los peces
respiraban el aire de los presentes.
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Autor:
Luis Rayo (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de julio de 2026 a las 07:38
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 22
- Usuarios favoritos de este poema: JUSTO ALDÚ, Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z., Nelly Cevallos - Liora, JuanDumBaS, Martha patricia B

Offline)
Comentarios7
Gracias Justo por haber pasado a leer el poema.
Antonio eres muy amable al haber pasado a leer el poema surrealista.
Mauro Enrique eres muy amable al haber pasado a leer el poema surrealista.
Gracias Juan, poeta, por haber pasado a leer los poemas. Un abrazo.
Nelly gracias por haberte dado una vuelta a este espacio. Un abrazo poeta.
Gracias Liora por haber leído el poema. Un abrazo.
Martha Patricia gracias por haber pasado a leer el poema. Un abrazo poeta.
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