PÓLVORA

Pedro H. F

PÓLVORA 
.
De qué sirven las cartas de un verano
a un amor de quincena, 
que se ahogó en los últimos días 
de un agosto camino del olvido. 
.
De qué sirven las llaves oxidadas
de un viejo caserón deshabitado 
dónde solo perdura nuestra ausencia
y por mucho que hagamos por volver
nunca lo llenaremos como entonces. 
.
De qué sirve el jardín de aquella infancia, 
las rosas ya marchitas
o el sauce en que grabamos nuestros nombres
ajado por el tiempo y la sequía.
.
De qué sirven los mapas
de las ciudades a las que no iremos, 
los tranvías nocturnos, 
que nos llevaron cerca del hogar
y hoy ya no llevan a ninguna parte,
las estaciones hoy abandonadas
con andenes desiertos, 
donde esperar a tantos que llegaron
y decirles adiós 
a otros tantos creyendo en su regreso,
si el destino nos lleva a otros lugares
que no podríamos llamarlos nuestros. 
.
De qué sirven los bares si no entramos
como entrábamos antes y bebíamos 
el vino de los sueños
en las furtivas noches hasta el alba
y ebrios de atrevimiento los cerrábamos.
.
De qué sirven los libros y los cuentos
que leímos de niños y creímos 
en un mundo distinto pero incierto
o los rotos recortes de revistas
de pretéritos ídolos ya muertos.
que guardamos al fondo de un cajón 
y no hemos vuelto a ver ni nos importan 
o la nostalgia de las bibliotecas.
.
De qué sirven, 
son pólvora que inicia el vasto fuego
de todo lo que arde en un poema.
.
Pedro Hernández.

Autor del libro X cuando fuimos los mejores 

Disponible en la web de talón de Aquiles 

este poema no pertenece a ese libro.

Ver métrica de este poema
  • Autor: Pedro H. F (Offline Offline)
  • Publicado: 25 de julio de 2026 a las 01:53
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 5
  • Usuarios favoritos de este poema: racsonando, Gabriel Aranda
Comentarios +

Comentarios1

  • Gabriel Aranda

    Hermoso poema. De que sirven...Tal vez para aprender....sin duda Pedro.Un abrazo.

    • Pedro H. F

      Así es, todo forma parte del aprendizaje en la vida,
      muchas gracias, buen sábado, saludos desde la vieja Iruña.



    Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.